Tegucigalpa, Honduras.- La situación del abastecimiento de agua en la capital continúa generando preocupación. Las represas Los Laureles y La Concepción bajaron nuevamente sus niveles, manteniéndose cerca del rango considerado crítico por las autoridades.
El reporte de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), correspondiente al domingo 6 de septiembre de 2026, revela que Los Laureles se encuentra al 29.05 % de su capacidad, con 3.052 millones de metros cúbicos almacenados y una elevación de 1,017.45 metros sobre el nivel del mar.
Actualmente, esta fuente mantiene una producción aproximada de 450 litros por segundo para el sistema de abastecimiento de la capital.
La situación tampoco es alentadora en La Concepción, que registra apenas 26.40 % de almacenamiento, equivalente a 9.559 millones de metros cúbicos. Su nivel se ubica en 1,134.26 metros sobre el nivel del mar, mientras los aportes hacia la planta potabilizadora alcanzan unos 850 litros por segundo.
Las cifras muestran una reducción importante frente a los registros de mediados de agosto. En ese momento, Los Laureles tenía 37.56 % de almacenamiento, mientras La Concepción alcanzaba 29.85 %.
La tendencia descendente mantiene bajo presión las reservas que abastecen a Tegucigalpa y Comayagüela. De acuerdo con la clasificación de UMAPS, los embalses entran en condición crítica cuando caen por debajo del 25 %, mientras que entre 25 % y 50 % permanecen en un nivel considerado alto.
Con ambos sistemas por debajo del 30 %, cualquier descenso adicional acercaría las reservas al escenario crítico y podría complicar aún más la distribución del agua potable.
La falta de lluvias ha obligado a las autoridades a mantener medidas de emergencia y racionamiento, mientras se espera que las precipitaciones previstas para la segunda mitad de septiembre contribuyan a recuperar los niveles de los embalses.
De no producirse una recuperación significativa, existe el riesgo de que se amplíen los intervalos entre cada distribución de agua, aumentando las dificultades para miles de familias de la capital.
Llamado a cuidar cada gota
Ante el descenso de las reservas, las autoridades municipales reiteraron el llamado a la población para evitar el desperdicio, utilizar únicamente el agua necesaria y reportar fugas.
También continúan las gestiones para identificar fuentes alternativas de abastecimiento que permitan reducir la presión sobre las principales represas.
Las próximas semanas serán determinantes. La cantidad de lluvia que reciba la capital será clave para impedir que Los Laureles y La Concepción crucen el umbral crítico y evitar un mayor deterioro en el suministro de agua potable. Redacción Martha C