El Salvador registró este 2026 el mes de agosto más seco desde el año 1971, según el resumen climatológico difundido este miércoles por el Ministerio de Medio Ambiente (Marn) en su canales oficiales.
La falta de precipitaciones coincidió con temperaturas elevadas y la persistencia de la canícula, el período seco que suele producir una reducción temporal de las lluvias durante la estación lluviosa. De igual forma, el informe indicó que ese fenómeno estuvo presente durante todo agosto y que continúa vigente al momento de la difusión del balance.
A su vez, el resumen climatológico mensual señala que el país acumuló un total de 134.9 milímetros de lluvia, frente a los 313.6 milímetros que corresponden al promedio de agosto. La diferencia equivale a un déficit de 178.7 milímetros durante un mes que forma parte de la temporada lluviosa salvadoreña.
La reducción de las precipitaciones se reflejó en la mayor parte del territorio, aunque hubo zonas con registros superiores al promedio nacional. La estación Finca Los Andes, ubicada en Santa Ana, fue el punto donde más llovió durante agosto, con 312.4 milímetros acumulados.
El informe también reportó un evento de sequía meteorológica severa. Este tipo de sequía se determina a partir de la escasez de lluvias respecto de los valores habituales y puede tener efectos sobre la disponibilidad de agua, la humedad de los suelos y las actividades agrícolas, en especial cuando coincide con temperaturas altas.
Además de la baja cantidad de lluvia, agosto estuvo marcado por el aumento de las temperaturas máximas. La mayor marca mensual se registró en la estación Santa Rosa de Lima, en La Unión, donde el termómetro llegó a 44.2℃ (111.6℉).
De igual manera, durante el mes se superaron 15 récords de temperatura máxima en distintos puntos del país. El dato muestra que el calor no se concentró en una sola zona, sino que alcanzó a varias estaciones de observación.
Las temperaturas elevadas pueden acelerar la evaporación del agua disponible en el suelo y en embalses, además de aumentar la demanda hídrica de los cultivos. En un período con lluvias por debajo del promedio, esas condiciones profundizan el déficit de humedad.
La combinación de precipitaciones escasas y calor sostenido también puede afectar las condiciones de vida en áreas rurales, donde las familias dependen de la agricultura de subsistencia y de fuentes locales de abastecimiento de agua.
La canícula se extiende
La canícula, caracterizada por una disminución de las lluvias dentro de la época húmeda, se mantuvo durante los 31 días de agosto, según las autoridades climatológicas. Dicha prolongación coincidió con el déficit de precipitaciones y con las máximas térmicas registradas en distintas zonas.
El fenómeno forma parte del patrón climático estacional de Centroamérica, aunque su intensidad y duración varían cada año. En agosto de 2026, la persistencia de esa fase seca contribuyó a que el total de lluvia nacional se mantuviera por debajo de la media histórica.
El reporte oficial ubica a agosto de 2026 como un mes fuera de los patrones habituales de precipitación en El Salvador. Con información de Infobae