Tegucigalpa, Honduras.- La violencia contra la niñez y juventud continúa dejando cifras preocupantes en Honduras. Entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2026 se contabilizaron 535 muertes violentas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, según estadísticas de la Coordinación de Instituciones Privadas por las Niñas, Niños, Adolescentes, Jóvenes y sus Derechos (Coiproden).
El registro resulta alarmante porque, cuando todavía faltan dos meses para finalizar el año, la cantidad de víctimas ya supera las 519 muertes reportadas durante todo 2025.
Coiproden también advirtió que, al comparar el mismo período de ambos años, los fallecimientos violentos de menores presentan un incremento del 19 %, reflejando el impacto de la inseguridad sobre uno de los sectores más vulnerables de la población.
La organización señala que los menores de edad y las mujeres figuran entre los grupos más expuestos a la violencia que afecta al país.
Esta situación también tiene consecuencias en los procesos migratorios, ya que muchos niños y adolescentes abandonan Honduras de manera irregular por temor a sufrir agresiones o perder la vida, buscando protección y mejores condiciones de seguridad fuera de sus comunidades.
En cuanto a la distribución geográfica, los departamentos de Francisco Morazán, Cortés y Olancho concentran la mayor cantidad de muertes violentas de menores.
Las cifras ponen nuevamente sobre la mesa la necesidad de fortalecer las medidas de prevención, protección y seguridad para garantizar la vida y los derechos de la niñez hondureña. Redacción Wendoly V
