Contreras reforma eléctrica abre pulso liberal ante temor de crisis

Roberto Contreras reconoce fracturas dentro del Partido Liberal mientras los diputados se preparan para decidir una reforma que, según advierte, Honduras no puede seguir postergando.

Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – El Partido Liberal llegará al próximo capítulo de la reforma eléctrica sin una posición completamente uniforme. Roberto Contreras reconoció diferencias entre sus diputados justo cuando convoca a alcaldes y congresistas liberales para revisar el proyecto antes de su tercer debate en el Congreso Nacional.

El alcalde de San Pedro Sula lanzó además una advertencia de largo alcance: considera que sería “catastrófico” que Honduras llegue a 2029 sin resolver los problemas estructurales de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

La combinación de ambos elementos —fractura política y urgencia energética— convierte el debate en una prueba para los diputados liberales, que deberán definir individualmente qué posición asumirán.

Contreras admite que no controla los votos

La convocatoria partidaria podría interpretarse como un intento de cerrar filas antes de la votación, pero Contreras rechazó esa lectura.

“Esto no es obligar a nadie que vote a favor o que vote en contra. Eso lo tendrán que definir los diputados”, expresó.

Su mensaje reconoce una realidad política dentro de su propio partido: no existe una disciplina capaz de garantizar que todos sus congresistas respalden una sola posición.

“Los diputados son los que tienen que tomar sus decisiones”, sostuvo.

Esa independencia convierte el tercer debate en un escenario todavía más incierto para el proyecto.

La reunión anunciada por Contreras servirá para socializar las reformas y adendas planteadas desde el Partido Liberal, pero la decisión definitiva permanecerá en manos de los diputados.

La frase que aumenta la presión sobre el Congreso

Contreras también cuestionó la presencia de intereses alrededor de la reforma.

Según afirmó, existen congresistas que responderían a sus propios intereses antes que a los intereses del país. La información proporcionada no identifica específicamente a esos diputados ni detalla cuáles serían esos intereses.

El señalamiento, sin embargo, coloca una presión adicional sobre una discusión que afecta directamente el futuro del sistema eléctrico.

Para Contreras, el proyecto tampoco puede reducirse a una batalla destinada a otorgar una victoria política.

La reforma, afirmó, no debe convertirse en “capricho ni de uno ni victoria de otro”.

Detrás de esa frase aparece el argumento con el cual el dirigente liberal intenta justificar los cambios: Honduras necesita una ENEE capaz de responder a los problemas que afectan al subsector eléctrico.

Contreras rechaza entregar o privatizar la ENEE

Uno de los puntos que el alcalde quiso dejar expresamente marcado es su rechazo a una eventual privatización.

“Esto es para mejorar la estatal eléctrica, no para privatizarla ni regalarla”, afirmó.

Su posición busca separar la modernización defendida por él de cualquier pretensión de trasladar la estatal fuera del control público.

Al mismo tiempo, Contreras sostiene que mantener sin solución los problemas actuales representa un costo para la economía.

Como ejemplo, aseguró que cada uno de sus restaurantes paga aproximadamente 300,000 lempiras mensuales en energía eléctrica.

También presentó una comparación regional: de acuerdo con sus declaraciones, el kilovatio tendría un costo aproximado de 12 centavos de dólar en Guatemala, frente a unos 40 centavos en Honduras.

Son cifras proporcionadas por Contreras como parte de su argumentación y no datos independientes contenidos en la información disponible.

Inversión, industria, empleo: el efecto que Contreras pone sobre la mesa

El alcalde relaciona directamente el precio de la energía con la posibilidad de competir por nuevas inversiones.

“¿Cómo se va a volver atractivo este país a la inversión, a la industria, si el recibo de la luz ya le está prácticamente rebasando el pago de la planilla?”, cuestionó.

Su razonamiento coloca la factura eléctrica en una cadena que termina afectando decisiones empresariales, crecimiento industrial y posibilidades de generación de empleo.

Desde esa perspectiva, la reforma deja de ser únicamente un asunto de la ENEE para convertirse también en una discusión sobre competitividad económica.

El escenario que nadie quiere enfrentar en 2029

La advertencia final de Contreras mira tres años hacia adelante.

El dirigente considera que continuar aplazando los cambios podría agravar la crisis energética y calificó como “catastrófico” llegar a 2029 sin resolver los problemas estructurales de la estatal.

Esa afirmación no define por sí sola cuáles reformas deberá aprobar el Congreso, pero sí plantea la dimensión del riesgo que Contreras atribuye a la inacción.

El tercer debate pondrá bajo examen tanto el contenido del proyecto como las posiciones de una bancada liberal dividida. Contreras ya dejó clara su apuesta: discutir las reformas, evitar imposiciones partidarias, rechazar una privatización y obligar a que cada diputado asuma públicamente la responsabilidad de su voto.

El punto pendiente será determinar qué modificaciones sobreviven al proceso legislativo y si el Congreso logra convertir la discusión política en una respuesta efectiva para los problemas que mantienen a la ENEE bajo presión. —Redacción Hansell O.

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