Salud entra en zona crítica tras duro reclamo de Roberto Cosenza

El diputado nacionalista afirma que no entregaría nuevamente su voto a una emergencia sanitaria sin resultados suficientes y reclama una autoridad dedicada de forma permanente a la Secretaría de Salud.

Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – La emergencia sanitaria enfrenta una prueba política inesperada desde las propias filas del oficialismo. Roberto Cosenza, diputado nacionalista y presidente de la Comisión de Salud del Congreso Nacional, declaró que no respaldaría nuevamente el decreto si tuviera que votar bajo el escenario actual.

Su postura golpea directamente el debate sobre la efectividad de las medidas extraordinarias implementadas para intentar responder a los problemas acumulados del sistema público.

Cosenza reconoció que inicialmente otorgó un voto de confianza a esa herramienta legislativa, pero considera que la respuesta recibida por la población no corresponde todavía con las expectativas generadas.

“Si hoy en día fuéramos a votar por un decreto de emergencia, yo no daría el voto para ese decreto”, afirmó.

Un mensaje directo sobre la conducción de Salud

El diputado puso especial énfasis en la dirección administrativa de la Secretaría de Salud.

Para Cosenza, la dimensión de los problemas obliga a contar con una autoridad dedicada permanentemente a resolverlos.

“Se necesita una cabeza que esté 24/7 al frente de la Secretaría de Salud”, señaló.

Desde enero, el presidente Nasry Asfura asumió directamente la conducción de Salud con apoyo de viceministros y funcionarios especializados, colocando el sector entre las prioridades centrales de su administración.

El legislador considera, no obstante, que debe existir una persona con conocimiento profundo del funcionamiento técnico y administrativo de la Secretaría dedicada exclusivamente a esa tarea.

La discusión adquiere especial relevancia porque Cosenza no observa el sistema únicamente desde el Congreso. Antes de convertirse en legislador también ocupó funciones dentro de la estructura sanitaria estatal.

La preocupación pasa de los despachos a los hospitales

El punto más duro de sus declaraciones se concentró en la calidad de respuesta ofrecida a los hondureños.

“Vemos que nuestro sistema de salud está más deteriorado, que nuestro sistema no le está dando respuesta a la población”, expresó.

También cuestionó la sucesión de administraciones en Salud utilizando una expresión severa para describir lo que considera una repetición de errores bajo distintos titulares.

Más allá del tono de la declaración, el problema institucional planteado es concreto: Honduras continúa necesitando demostrar que los recursos públicos, decretos excepcionales y decisiones administrativas están generando atención efectiva.

Hospitales, centros de salud, abastecimiento, cirugías, consultas y pagos al personal constituyen piezas de una estructura donde cualquier falla puede alcanzar inmediatamente al ciudadano.

Buscar tratamiento fuera de Honduras

Cosenza también aseguró que pacientes hondureños han debido buscar alternativas médicas en otros países ante la falta de respuesta interna.

Mencionó a El Salvador como uno de esos destinos.

“No tendríamos necesidad, si encontráramos respuesta dentro de nuestro sistema, de ir a buscar a países hermanos como El Salvador”, señaló.

Su declaración introduce una dimensión económica que frecuentemente queda fuera de la discusión política.

Cuando un paciente necesita trasladarse, el costo deja de limitarse al tratamiento: aparecen gastos de transporte, alimentación, hospedaje y acompañamiento familiar que pueden golpear con especial fuerza a hogares con recursos limitados.

La presión también alcanza al gremio médico

Cosenza pidió al Colegio Médico de Honduras reconsiderar las asambleas mientras reclamó a las autoridades una solución efectiva.

En medio de las diferencias entre Gobierno y sectores sanitarios, cada interrupción de servicios termina acumulando presión sobre personas que esperan una consulta, una cirugía, un diagnóstico o continuidad en sus tratamientos.

El desafío consiste en resolver los reclamos laborales sin trasladar el costo del conflicto al paciente.

Desde el Legislativo también crece la vigilancia sobre la ejecución de las medidas adoptadas. La Comisión de Salud ha solicitado información formal para examinar cómo se utilizan los mecanismos de emergencia y conocer sus resultados.

El cuestionamiento de Cosenza coloca ahora una exigencia política adicional sobre la mesa: la emergencia tendrá que defenderse con resultados verificables, no únicamente con la existencia del decreto.

Mientras el debate avanza, el sistema sanitario continúa frente a una obligación que ninguna disputa política puede desplazar: garantizar que un hondureño que necesita atención encuentre una respuesta dentro de su propio país. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com

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