Meta anunció una serie de cambios en Instagram y Facebook exclusivos para usuarios menores de 18 años, como parte del acuerdo para resolver una demanda colectiva de 18.000 millones de dólares que señalaba a la compañía por fomentar la adicción de adolescentes a sus plataformas.
Las modificaciones abarcan desde límites de tiempo diario hasta restricciones de contenido y nuevas herramientas de verificación de edad. Si bien la empresa las presenta como un avance en la protección de los jóvenes, voces críticas advierten que no atacan el problema de fondo.
Dos horas al día y silencio nocturno
El cambio más visible será la imposición de un límite predeterminado de dos horas diarias de uso para los menores. Solo los padres podrán ampliar ese tope. La medida se complementa con un modo nocturno que bloqueará el acceso a contenidos como feeds, historias, modo explorar y reels entre la medianoche y las 6 a.m., y un modo escolar que silenciará las notificaciones de las 8 a.m. a las 3 p.m.
Para reforzar esos límites, la plataforma incorporará alertas progresivas: un aviso a los 15 minutos de uso prolongado, y notificaciones adicionales cuando el tiempo restante del cupo diario llegue a los 60 y 30 minutos. La reproducción automática de videos también quedará desactivada por defecto, aunque los padres podrán habilitarla.
Menos likes y filtros de contenido
Meta también apunta a reducir la presión social que generan sus plataformas. Por defecto, los adolescentes no verán los “me gusta” ni las reacciones en las publicaciones, incluidas las propias. Además, quedarán restringidos de ciertos contenidos, como filtros de cirugía estética y maquillaje extremo, aunque la empresa no precisó hasta dónde llegarán esas limitaciones ni ofreció ejemplos concretos de qué tipo de publicaciones serán bloqueadas.
Otro cambio apunta directamente al algoritmo: los menores tendrán la opción de elegir una versión de su feed que no esté personalizada por las recomendaciones de Meta, lo que equivale a navegar sin que el sistema los perfile para retener su atención.
La compañía señaló que usará calificaciones similares a las del cine y retroalimentación de padres para construir filtros de contenido apropiados para la edad, pero no explicó cómo ese criterio se traduciría a publicaciones en redes sociales.
Verificación de edad, con poca claridad
Uno de los compromisos más esperados —y más opacos— es el nuevo sistema de verificación de edad. Meta anunció que invertirá en tecnología para detectar de forma proactiva cuentas que puedan pertenecer a menores de 13 años, y que reforzará sus herramientas para identificar a usuarios de entre 13 y 17 años.
La empresa no explicó cómo funcionará ese sistema, qué señales analizará ni cómo procederá ante casos de identificación errónea. Es posible que la compañía recurra a inteligencia artificial para analizar el contexto de las cuentas, la actividad y pistas visuales, pero no hay confirmación al respecto.
Una crítica que apunta al modelo de negocio
Las medidas no convencieron a todos. Amba Kak, abogada y codirectora del instituto de investigación AI Now, cuestionó en una entrevista con el medio Democracy Now que los cambios no toquen la arquitectura misma de las plataformas, diseñada para maximizar el tiempo de atención de los usuarios.
“Es el modelo de negocio de la publicidad de vigilancia, donde se optimiza el compromiso y la atención a cualquier costo”, afirmó Kak. “Y si no llegamos a esas soluciones de raíz, vamos a estar atrapados jugando al whack-a-mole”, agregó, en referencia a la idea de parchar problemas superficiales sin resolver la causa estructural.
El contexto regulatorio global presiona en la misma dirección. La Unión Europea ya restringe el acceso de menores de 13 años a aplicaciones sociales, y Australia prohibió el uso de plataformas como Instagram a cualquier persona menor de 16 años.
Plazos difusos y una fundación independiente
Meta no precisó un calendario exacto para la implementación de las medidas. Las primeras protecciones llegarán en los próximos meses y el resto seguirá después, sin fechas definidas.
Como parte del acuerdo judicial, la compañía deberá crear una fundación independiente de investigación sobre redes sociales que compartirá datos de usuarios —con su consentimiento— para estudiar el bienestar de los adolescentes.
Al anunciar los cambios, Meta llamó a otras plataformas a sumarse: “El hecho es que los adolescentes se mueven fluidamente entre docenas de aplicaciones al día. Todas las plataformas deberían empoderar a los padres y apoyar a los adolescentes poniendo en marcha las mismas medidas”, escribió la empresa en su blog, con una mención directa a TikTok y YouTube. Con información de Infobae