Pensilvania informó la sexta muerte vinculada al sarampión

Una mujer de 39 años, sin vacunar, murió el sábado 11 de octubre en Chambersburg, condado de Franklin, Pensilvania, a causa de un probable evento cardíaco agudo vinculado a complicaciones del sarampión.

La paciente tenía afecciones preexistentes y antecedentes recientes de un diagnóstico de sarampión con tratamiento. Con este deceso, el estado acumula seis muertes asociadas a la enfermedad desde que comenzó el brote, el mayor registrado en Pensilvania en más de 35 años.

La causa inmediata del fallecimiento fue determinada por la oficina del forense del condado de Franklin. Además, las autoridades detallaron que las complicaciones cardíacas por sarampión son posibles, aunque infrecuentes.

De acuerdo con The Washington Post, la oficina, que dirige el forense Jordan F. Conner, no divulgó datos adicionales que pudieran identificar a la fallecida, amparándose en leyes de privacidad del paciente.

La definición de “muerte asociada al sarampión” y sus debates

El Departamento de Salud de Pensilvania considera que una muerte es asociada al sarampión cuando ocurre dentro de los 30 días posteriores al inicio de los síntomas, con prueba clínica de infección y resultado positivo de laboratorio, y siempre que no exista una causa no relacionada que la explique, como un accidente de tránsito.

Con ese criterio, el departamento había confirmado cinco muertes. Mientras que la sexta, anunciada el lunes 12 de octubre, está bajo análisis. “Nuestro equipo se puso en contacto con la oficina del forense y está llevando a cabo una revisión exhaustiva del fallecimiento informado. Actualizaremos al público una vez finalizada la investigación”, declaró el secretario de prensa Neil Ruhland en un comunicado.

Los CDC solo reconocen dos muertes en todo el país

Mientras Pensilvania acumula seis fallecimientos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) consignan apenas dos muertes por sarampión en todo el país.

La agencia no especifica en su tablero de datos dónde ocurrieron esos fallecimientos, aunque Pensilvania es el único estado que informó decesos este año. La cifra federal no se actualizó desde finales de septiembre.

La divergencia tiene raíces institucionales. Tras el anuncio de las primeras dos muertes en Pensilvania, los CDC las excluyeron del recuento nacional, una decisión atribuida a la directora de la agencia, Erica Schwartz, que exfuncionarios calificaron de muy inusual y apartada de las prácticas históricas del organismo, según consignó The Washington Post.

CDC también informó que trabaja junto al Consejo de Epidemiólogos Estatales y Territoriales (CSTE) en una definición estandarizada para muertes vinculadas al sarampión, y advirtió que su recuento podría modificarse a medida que concluyan las revisiones.

El brote en Pensilvania supera los 1.130 casos y dos tercios afectan a adultos

Al 9 de octubre, el estado contabilizaba 1.136 casos confirmados de sarampión en 41 condados, con 219 hospitalizaciones, lo que representa una tasa de hospitalización de aproximadamente 19%. Lancaster County concentra la mayor cantidad de casos, con 415; le sigue Mifflin County con 167, y en tercer lugar se ubica Chester County con 87.

Dos tercios de los casos del estado fueron diagnosticados en adultos, una proporción notoriamente más alta que la media nacional, donde los adultos representan el 40% del total.

El doctor Paul Offit, pediatra y director del Centro de Educación sobre Vacunas del Hospital de Niños de Filadelfia, estima que la cifra real de infectados podría ser muy superior a la oficial. “Probablemente estemos más cerca de los 6.000 casos”, afirmó en declaraciones a NBC News. Y agregó: “Están subestimando masivamente el número de casos. Es mucho peor”.

Históricamente, el sarampión provoca entre 1 y 2 muertes por cada 1.000 casos. Con seis fallecimientos sobre 1.136 casos confirmados, la tasa implícita supera ese rango histórico, lo que respalda la hipótesis de subregistro de contagios.

Las seis muertes tuvieron perfiles distintos y se distribuyen en varios condados

Los primeros dos fallecimientos del brote, informados a fines de agosto, fueron bebés de Lancaster County. Uno nació de manera prematura luego de que su madre contrajera sarampión durante el embarazo; el otro tenía una condición genética poco frecuente y tenía 6 semanas de vida.

En septiembre murió una mujer de 40 años con asma y enfermedad pulmonar grave en Jefferson County, y un joven de 18 años de Mifflin County falleció por una complicación neurológica severa que derivó en inflamación cerebral.

The Philadelphia Inquirer informó que la quinta víctima fue una mujer de 20 años con leucemia que comprometía su sistema inmunitario. La sexta es la mujer de 39 años de Franklin County, fallecida el sábado.

El conflicto político entre Kennedy y Shapiro atraviesa la respuesta

La gestión del brote está atravesada por una disputa pública entre el secretario de Salud federal, Robert F. Kennedy Jr., y el gobernador demócrata de Pensilvania, Josh Shapiro. El gobernador acusó a Kennedy, fundador de un prominente grupo escéptico de las vacunas, de sembrar confusión e inicialmente afirmar que las muertes en el estado eran “fabricadas”.

Por su parte, Kennedy sostuvo que Shapiro, de quien se espera que compita por la presidencia, aprovecha la situación políticamente.

La portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Grace Davis Jamison, señaló que los CDC “mantienen su compromiso de apoyar al estado” en la respuesta al brote, y que tanto Kennedy como Schwartz siguen recomendando la vacuna triple viral como la forma más eficaz de prevención.

A nivel nacional, los CDC registran 4.080 casos de sarampión en 2026, el mayor número desde 1991, distribuidos en 46 estados y el Distrito de Columbia, con 42 brotes activos identificados durante el año.

La vacuna MMR ofrece 97% de protección con dos dosis

La vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR) es eficaz en un 97% tras dos dosis y confiere protección de por vida. La primera dosis se administra alrededor del año de vida y la segunda cerca de los 5 años.

En contextos de brote, bebés a partir de los 6 meses pueden recibir una dosis anticipada. Según el Departamento de Salud de Pensilvania, menos del 1% de los casos registrados en el estado corresponde a personas completamente vacunadas. 

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!