Podría ser posible, incluso esperado. Y finalmente se ha dado: la NBA perdona a Luka Doncic, que no llegó a la barrera mágica de los 65 partidos de regular season que la competición norteamericana estableció en el último convenio como cifra obligatoria para poder optar a los premios individuales.
El esloveno se quedó en 64 tras lesionarse frente a los Thunder, pero los Lakers recurrieron la decisión al tratarse de una estrella que estaba ante un caso particular y que se perdió dos encuentros en diciembre por viajar a su país natal para ver nacer a su hijo. La mejor liga del mundo ha aceptado la enmienda e indulta al base, sentando así un peligroso precedente. Por el camino, han hecho lo mismo con Cade Cunningham, estrella de los Pistons.
La decisión es entendible dentro de una competición que no trata igual a sus estrellas que al resto, pero también puede suscitar ciertas dosis de polémica. Igual que hubiera ocurrido en el sentido contrario, en caso de que ambos jugadores no hubiesen sido perdonados. Según el periodista Sham Charania (ESPN), la decisión viene motivada por lo mencionado: Doncic se perdió 2 partidos en diciembre debido al nacimiento de su hijo en el extranjero, mientras que Cunningham sufrió un colapso pulmonar. En ambos casos, la NBA ha considerado que era una causa de fuerza mayor y que los dos protagonistas, referentes de sus respectivos equipos, han hecho todo lo posible para estar disponibles siempre.
La regla, que se creó para luchar para el tanking, no está sirviendo para eso precisamente. Los equipos malos lo siguen siendo y se siguen inventando excusas para tener las mejores opciones en la lotería del draft y no paran de ocurrir casos que provocan esa discusión constante de la que come y bebe la NBA. Sin ir más lejos está el caso de Victor Wembanyama, que llegó a los 65 porque la final de la Copa cuenta para alcanzar la cifra, pero se ha quedado en 29,2 minutos por noche de media. Algo que no deja de ser extraño para un jugador que ha disputado 1.866 minutos esta temporada. LeBron James, sin ir más lejos, se ha ido a 1.989, un número superior. Algo tremendo para tratarse de una estrella que tiene 41 años y lleva 23 campañas en la NBA, pero que al quedarse en 60 partidos disputados, no puede optar a los premios individuales.
Es muy difícil que, después del indulto, se tome la decisión de conceder el MVP a cualquiera de los dos jugadores, especialmente a un Doncic que sonaba mucho más para el premio que su homólogo. Y Shai Gilgeous-Alexander, Victor Wembanyama o Nikola Jokic, incluso Jaylen Brown, están más cerca del premio. Pero ambos podrán ser elegibles para los Mejores Quintetos de la NBA y seguir agrandando su currículum con distinciones individuales, algo que sirve para cimentar eso que es tan importante en la mejor liga del mundo para según que leyendas… o para todas: el legado. Mientras tanto y sentando, como ya se ha dicho, un precedente peligroso, sigue el debate sobre qué es justo y qué no en la competición norteamericana, mientras esta polémica regla causa estragos para bien o para mal. Castigando a algunos e indultando a otros. Al final, siempre ha habido clases. Con información de AS México.