Zelaya Castro cree que el mandatario puede corregir su gestión, aunque advierte que reconocer aciertos no significa renunciar a cuestionar los errores del Gobierno.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – El presidente Nasry Asfura recibió un reconocimiento inesperado desde una familia históricamente situada en la acera política contraria: José Manuel “Melito” Zelaya Castro afirmó que el mandatario conserva la capacidad de corregir y reorientar el rumbo de Honduras.
La declaración no fue una celebración del Gobierno. Fue un crédito condicionado a las decisiones que Asfura adopte y a los resultados que su administración consiga ofrecer a una población cansada de conflictos partidarios y problemas sin resolver.
Zelaya Castro sostuvo que sería injusto responsabilizar al actual presidente por toda la situación nacional. Su argumento es que el país carga con décadas de malas decisiones, procesos administrativos obsoletos, instituciones frágiles y una polarización que ha desplazado las soluciones prácticas.
La frase de Melito Zelaya que cambia el tono
“Creo que el presidente Asfura tiene la capacidad y la oportunidad de corregir y reorientar el rumbo”, expresó “Melito” en una publicación difundida en X.
La declaración llamó la atención por su relación familiar con los expresidentes Manuel Zelaya y Xiomara Castro, pero el propio autor cerró el paso a una lectura simplista.
“Eso no significa un respaldo absoluto”, aclaró. Su posición consiste, según explicó, en reconocer aquello que considere acertado y cuestionar con igual libertad las decisiones que estime equivocadas.
El planteamiento reivindica un criterio político independiente: la posibilidad de evaluar cada decisión sin quedar atrapado en la obligación de aprobar o rechazar automáticamente todo lo que haga un Gobierno.
Los problemas heredados no eliminan la responsabilidad actual
Zelaya Castro reconoció que los desafíos de Honduras no comenzaron con Asfura. Esta consideración aporta contexto, pero no libera a la actual administración de su responsabilidad directa sobre el presente.
Cada Gobierno recibe un Estado condicionado por decisiones anteriores. Desde el momento en que asume el poder, también adquiere la obligación de corregir fallas, administrar los recursos públicos con transparencia y responder por sus propias acciones.
El presidente Asfura tiene, por tanto, una doble carga: enfrentar problemas estructurales y evitar que los desaciertos de su administración amplíen la crisis que promete resolver.
El mensaje de “Melito” convierte esa responsabilidad en el centro de la discusión. Si el mandatario dispone de capacidad y oportunidad para rectificar, la ciudadanía puede exigir que esa posibilidad se transforme en políticas efectivas.
La práctica deberá imponerse sobre el discurso
El debate no se reduce a determinar si Zelaya Castro se acercó políticamente a Asfura. La pregunta de mayor interés público es si el Gobierno corregirá las decisiones que han despertado cuestionamientos y si logrará conectar su gestión con las necesidades reales de la población.
Para los trabajadores, empresarios y familias hondureñas, un cambio de rumbo debe reflejarse en oportunidades, servicios públicos eficientes, seguridad jurídica, empleo y una administración capaz de resolver problemas sin someter cada decisión a la confrontación partidaria.
“Melito” también reconoció que observar de cerca el ejercicio de la Presidencia, como ocurrió durante los gobiernos de sus padres, le permitió comprender la magnitud de conducir el Estado. Esa experiencia, añadió, no equivale a cargar personalmente con la responsabilidad final de decidir.
Su expectativa, aseguró, no nace de una afinidad con el mandatario ni de un interés partidario, sino del deseo de que a Honduras le vaya bien independientemente de quién gobierne.
El planteamiento deja a Asfura frente a una prueba verificable. El reconocimiento de capacidad puede abrir una oportunidad política, pero únicamente las decisiones, la transparencia y los resultados determinarán si el presidente consiguió reorientar el rumbo.
Honduras no necesita unanimidad alrededor del poder. Necesita instituciones vigiladas, oposición responsable y un Gobierno que convierta la posibilidad de corregir en hechos capaces de mejorar la vida ciudadana. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com