El presidente de la CCIC vincula las señales del Banco Central con mejores condiciones para acceder a capital, ampliar operaciones empresariales y abrir nuevas oportunidades laborales en el país.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – La conversación económica empieza a desplazarse hacia una pregunta decisiva para Honduras: ¿pueden las actuales señales financieras convertirse finalmente en inversión, producción y empleo? Para Karim Qubain, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), las recientes actuaciones del Gabinete Económico permiten observar el escenario con mayor optimismo.
El empresario destacó particularmente las señales provenientes del Banco Central de Honduras (BCH). Aseguró que el sector empresarial ha mantenido comunicación durante varios meses con Roberto Lagos y su equipo, por lo que existe satisfacción al observar lo que considera avances en los compromisos discutidos.
Reservas y divisas alimentan una nueva expectativa
Qubain destacó como uno de los elementos centrales la disponibilidad de divisas. Según su valoración, el BCH mantiene capacidad para disponer de hasta 40 % de las divisas, situación que interpreta como evidencia de fortaleza para atender los requerimientos diarios de moneda extranjera.
También señaló que las reservas internacionales habrían aumentado en más de mil millones de dólares. Para el dirigente empresarial, este comportamiento puede ofrecer a Honduras mayor capacidad para acceder a crédito, además de fortalecer la confianza sobre la posición financiera del país.
Ambos factores tienen una conexión directa con la economía cotidiana de las empresas. Industrias que requieren materia prima, maquinaria o insumos importados necesitan disponibilidad de capital y moneda extranjera para mantener sus ciclos de producción.
Cuando esos recursos fluyen con mayor facilidad, explicó Qubain, también aumenta la posibilidad de expandir operaciones, producir más y elevar la capacidad exportadora.
El empleo sería la prueba más visible para los hogares
La lectura de la CCIC no se limita a grandes indicadores financieros. El punto de mayor impacto para la ciudadanía estaría en la posibilidad de que una mayor actividad empresarial termine creando puestos de trabajo.
Qubain sostuvo que, cuando una compañía obtiene recursos para crecer, también puede aumentar su capacidad de contratación. Más producción demanda personal, mientras un mercado laboral con mayores oportunidades podría contribuir, bajo ese escenario, a mejorar los salarios.
¿Qué significa esto para Honduras? Desde la perspectiva planteada por el presidente de la CCIC, una combinación de mayor acceso a divisas, reservas fortalecidas y disponibilidad de capital puede crear un círculo de expansión económica: las empresas invierten, producen más, exportan, generan nuevas divisas y amplían oportunidades laborales.
El reto será convertir esa expectativa en resultados verificables. Las señales positivas pueden fortalecer la confianza empresarial, pero su verdadero peso para Honduras se medirá cuando alcancen la economía real: fábricas produciendo, negocios invirtiendo, exportaciones creciendo y ciudadanos encontrando mejores oportunidades de trabajo. —Redacción Laura V. DiarioHouse.Com