El expresidente Juan Orlando Hernández abrió una discusión directa sobre el liderazgo de Tomás Zambrano al reclamar que el Congreso priorice seguridad, atención ciudadana y ejecución antes de cualquier dinámica electoral.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – El tablero político nacional recibió una declaración difícil de ignorar cuando Juan Orlando Hernández cuestionó que dirigentes del Congreso Nacional puedan dedicar esfuerzos a campañas mientras persisten problemas urgentes en Honduras. En el centro de su planteamiento colocó al presidente legislativo Tomás Zambrano, a quien dijo respetar, pero sobre cuyo liderazgo expresó una preocupación concreta. Hernández considera que haber situado demasiado temprano a Zambrano en una lógica de candidatura puede terminar condicionando su papel institucional. La declaración abre un debate interno sobre prioridades en uno de los poderes más importantes del Estado.
Hernández no presentó su intervención como una ruptura personal con Zambrano y, de hecho, recordó el respeto que mantiene hacia él. Lo que cuestionó fue el orden de las prioridades: primero resolver y posteriormente competir electoralmente. Esa precisión resulta esencial porque separa el señalamiento institucional del ataque personal. También contrasta con el respaldo público que Hernández había expresado hacia Zambrano tras su regreso al país en julio de 2026.
La frase que endureció el debate
“Me parece un grave error”, afirmó Hernández al referirse a salir primero como candidato y después intentar solucionar los problemas nacionales. La frase fue acompañada por un razonamiento más amplio sobre el papel que debe desempeñar el Congreso cuando el Ejecutivo enfrenta dificultades o cuando la situación nacional requiere acciones adicionales. Para el expresidente, el Legislativo tiene que desarrollar su propia visión, capacidad de supervisión y agenda de respuesta. El planteamiento coloca inevitablemente la atención sobre la conducción de Zambrano.
No obstante, la condición electoral de Zambrano requiere precisión periodística. Una verificación publicada el 28 de septiembre de 2026 señala que, en una entrevista reciente, el presidente del Congreso manifestó que por ahora no estaba enfocado en buscar una aspiración política. Por consiguiente, cuando Hernández habla de una candidatura demasiado temprana expresa su propia interpretación del momento político. Establecer si existe formalmente un proyecto presidencial activo requiere declaraciones o actos adicionales que no aparecen acreditados en los materiales revisados.
Hernández lleva el choque al terreno de la seguridad
El expresidente utilizó la inseguridad para fundamentar su reclamo y relató conversaciones con ciudadanos afectados por robos de automóviles. A partir de esos testimonios preguntó cómo podía el Congreso no encontrarse completamente involucrado en la problemática y reclamó mayor atención sobre recursos destinados a operadores de justicia. También sostuvo que aprobar leyes resulta insuficiente cuando no existen fondos adecuados para ejecutar las políticas públicas. Sus afirmaciones específicas sobre la administración de la Tasa de Seguridad deben ser verificadas separadamente mediante registros oficiales antes de presentarlas como hechos establecidos.
El planteamiento adquiere actualidad porque Zambrano también ha colocado el problema de seguridad dentro de la discusión legislativa reciente. El 26 de septiembre manifestó que no respaldaba un estado de excepción general como fórmula para combatir la inseguridad, debido a sus efectos sobre las garantías de la población. Esto muestra que existen posiciones y actuaciones públicas del presidente del Congreso sobre el tema, aunque Hernández reclama una respuesta legislativa más profunda. La controversia queda así centrada en prioridades, alcance y resultados concretos.
Cuando la campaña entra al Congreso
Hernández fue todavía más incisivo al señalar que existen lugares donde diputados estarían utilizando comisiones de campaña y enfrentándose políticamente entre ellos. Frente a ese escenario pidió liderazgo y orden dentro del Congreso, argumentando que la crisis exige resultados. También sostuvo que la gestión legislativa debería convertirse, por sí sola, en la mejor carta política de cualquier dirigente. Su planteamiento puede resumirse en una premisa: resolver antes que promoverse.
La discusión queda ahora abierta a la respuesta de Tomás Zambrano, particularmente sobre tres asuntos: su eventual proyecto político, las prioridades actuales del Congreso y los resultados legislativos frente a la inseguridad. Las declaraciones de Hernández son opiniones y señalamientos políticos que deben contrastarse con indicadores verificables de gestión y con la posición del propio titular legislativo. La relevancia pública está precisamente en ese contraste, no en anticipar conclusiones electorales. Corresponderá a los ciudadanos evaluar posteriormente las respuestas, los datos y las decisiones de cada dirigente. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com