Tegucigalpa, Honduras.- Las lluvias recientes han dejado dos escenarios en el Lago de Yojoa: por un lado, mejores condiciones para producir energía hidroeléctrica y, por otro, inundaciones que afectan a unas 190 familias de varias comunidades del país.
El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, sostuvo que el lago recupera el espacio que le corresponde y cuestionó la ocupación de terrenos cercanos a la cuenca.
“El Lago no está invadiendo a nadie, las personas invadieron el Lago”, expresó el dirigente al referirse a las afectaciones provocadas por el aumento del nivel del agua.
Aguilar reconoció que las precipitaciones son favorables para el sector energético, aunque lamentó las dificultades que atraviesan los habitantes de las zonas inundadas.
Carreteras y comunidades bajo amenaza
El incremento del nivel del Lago de Yojoa ha perjudicado a al menos 190 familias en sectores de Santa Bárbara, Cortés y Comayagua. Las afectaciones también alcanzan áreas próximas a la carretera que comunica el desvío de La Guama con la CA-5 y Peña Blanca.
Las autoridades mantienen la advertencia por posibles inundaciones en la carretera internacional CA-5, especialmente si las lluvias continúan y el nivel del lago sigue aumentando.
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Más allá de las emergencias, Aguilar señaló que el aumento del caudal representa una oportunidad para aprovechar mejor los recursos hídricos del país.
El titular del STENEE explicó que la repotenciación de las centrales hidroeléctricas ayudaría a incrementar la producción energética y reducir el uso de plantas que dependen de combustibles.
Además, previó un panorama más favorable para 2027, condicionado a que los embalses conserven niveles adecuados y se sumen nuevas fuentes de energía renovable.
El desafío inmediato sigue siendo atender a las familias afectadas y prevenir mayores daños en las comunidades y vías de comunicación cercanas al Lago de Yojoa. Redacción Wendoly V