Emma Coronel, esposa de Joaquín “El Chapo” Guzmán, ha convertido sus transmisiones en vivo en redes sociales en una nueva fuente de ingresos.
Su actividad diaria en TikTok, donde recibe regalos virtuales que pueden convertirse en dinero, abrió una conversación sobre los controles para identificar el origen de los recursos que circulan en este tipo de plataformas.
La modelo e influencer cuenta con alrededor de 1.4 millones de seguidores. Además de la monetización por contenido y colaboraciones, habilitó una suscripción de 52 dólares mensuales para acceder a contenido exclusivo. Con cerca de 28 suscriptores, esa modalidad representaría unos mil 456 dólares al mes, equivalentes a aproximadamente 24 mil 700 pesos.
A estos ingresos se suman los regalos que recibe durante sus transmisiones en vivo. Desde julio, Coronel realiza lives de manera frecuente y participa en las llamadas “batallas” de TikTok, dinámicas en las que dos creadores compiten por obtener el mayor número de apoyos virtuales de sus espectadores.
Algunos de esos regalos tienen un valor elevado. Entre los que aparecen en sus transmisiones hay corazones, sombreros y leones. Estos últimos pueden alcanzar el equivalente a cientos de dólares, dependiendo del país y del mecanismo de compra de monedas de la plataforma.
El volumen exacto de dinero que recibe Emma Coronel no es público. Sin embargo, el sistema plantea un reto para la identificación de quienes realizan aportaciones y para conocer el origen de los recursos utilizados.
El tema adquiere una dimensión adicional por sus antecedentes judiciales. Emma Coronel cumplió una condena en Estados Unidos después de declararse culpable de cargos relacionados con conspiración para el tráfico de drogas y lavado de dinero. Recuperó su libertad en septiembre de 2023 y permanece bajo un periodo de supervisión que concluiría en 2027.
En entrevista con Latinus, Salvador Mejía, abogado especializado en lavado de dinero, señala que existe un vacío en México respecto a la supervisión de las donaciones que reciben influencers y creadores de contenido.
“Tenemos un vacío y prueba de ello es que es un hecho sabido que influencers están siendo fondeados por delincuencia organizada por dos razones. La primera es lavar dinero, efectivamente, porque no hay ninguna regulación en México que esté monitoreando esto; y lo segundo es generar un producto de publicidad”, señaló.
El especialista explicó que una posible operación irregular podría fragmentarse en numerosos depósitos de menor monto provenientes de diferentes cuentas, una práctica conocida como “pitufeo”, lo que dificulta seguir el rastro completo del dinero.
¿Por qué comenzó a hacer transmisiones en vivo?
Emma Coronel aseguró que sus transmisiones no comenzaron únicamente como un proyecto de entretenimiento o monetización. Durante su debut como streamer en Kick, relató que buscó ayuda profesional después de experimentar problemas emocionales tras recuperar su libertad. “Entré a hablar con mi psiquiatra y con mi psicólogo y me dijeron que me tenía que empezar a hacer cosas que me sacaran de mi rutina, a ver qué me motivaba, porque estaba cayendo como en depresión”, contó.
Según su testimonio, comenzó a realizar transmisiones en TikTok siguiendo esa recomendación. Con el tiempo, encontró en la interacción con los usuarios una forma de mantenerse ocupada.
“Empecé a hacer live y empecé a sentirme como con amistades, otro tipo de amistad cortés. Me empezó a gustar, me empecé a distraer”, explicó.
El fenómeno de Emma Coronel muestra cómo las donaciones digitales pueden mover recursos de manera constante y desde múltiples usuarios, mientras la regulación enfrenta el desafío de seguir el origen del dinero en un modelo de monetización cada vez más extendido entre creadores de contenido. Con información de Infobae