El diputado sostiene que los padres podrán decidir sobre la participación de sus hijos, mientras Educación prevé sesiones breves sin incorporar una nueva asignatura al sistema escolar.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – El debate sobre la presencia de contenidos bíblicos dentro de las escuelas hondureñas suma una precisión clave: los fascículos preparados para abordar principios, valores y referencias a Dios tendrán un uso voluntario, según reiteró el presidente de la Comisión de Educación del Congreso Nacional, Arnold Burgos.
La propuesta deja la decisión final en manos de los padres de familia. Aquellos que no deseen que sus hijos participen podrán comunicarlo sin exponerse, según la explicación legislativa, a multas o sanciones.
La aclaración adquiere especial importancia porque el proyecto toca dos ámbitos sensibles: la formación de niños dentro de las escuelas públicas y la obligación institucional de preservar el carácter laico del Estado.
Burgos ya había señalado públicamente que el esquema no tendría carácter obligatorio, posición recogida durante diferentes momentos de la discusión del proyecto.
Valores, actividades educativas, referencias bíblicas
Los fascículos combinan actividades educativas adaptadas a distintas edades con mensajes relacionados con principios de convivencia y referencias sencillas a contenidos bíblicos.
Los materiales destinados a los alumnos más pequeños incluyen ejercicios para pintar, mientras otros apartados incorporan conceptos relacionados con normas cotidianas de respeto, entre ellas saludar, agradecer o pedir permiso.
La intención declarada es introducir estos contenidos mediante una metodología sencilla, evitando transformarlos en una asignatura religiosa dentro del currículo nacional.
Ese punto también ha sido utilizado por los promotores de la iniciativa para marcar distancia entre la enseñanza formal de una religión y la utilización de textos orientados, según sus impulsores, a reforzar valores.
Educación tendría personal identificado
La ejecución quedaría vinculada directamente con la Secretaría de Educación, que según la información disponible identificó maestros u orientadores con especialidad para desarrollar los contenidos.
Las sesiones contempladas serían de 15 a 20 minutos y no implicarían la creación de una asignatura adicional.
Para los centros educativos, esto supone que cualquier implementación requerirá instrucciones suficientemente claras sobre horarios, personal responsable y mecanismo para respetar la decisión de las familias que opten por no participar.
Material donado desde Costa Rica
El proyecto contempla además un componente que busca evitar impacto presupuestario.
Los fascículos están relacionados con un convenio suscrito por Educación con una organización no gubernamental de Costa Rica, que entregaría los materiales mediante una donación.
De acuerdo con la información conocida, el Estado hondureño no asumiría el costo de los fascículos.
La Comisión de Educación ha defendido este elemento como parte de la viabilidad de la iniciativa, pero el costo no es el único punto bajo observación. La aplicación dentro de las aulas será determinante para conocer el alcance real del proyecto.
Sin sanciones para las familias
Burgos sostuvo que ningún padre o madre deberá ser sancionado por decidir que su hijo no participe.
También descartó que la propuesta tenga como objetivo modificar las disposiciones constitucionales relacionadas con el carácter laico del Estado.
La discusión coloca así el énfasis sobre una palabra que deberá mantenerse durante toda la implementación: voluntariedad.
Si los fascículos llegan finalmente a los centros educativos, corresponderá a las instituciones garantizar que la decisión de cada familia sea respetada, que los estudiantes reciban un tratamiento adecuado independientemente de su participación y que la aplicación concreta corresponda con las condiciones anunciadas públicamente.
Ese será el punto sobre el cual recaerá buena parte de la vigilancia ciudadana: que el carácter voluntario defendido desde el Congreso también sea verificable dentro de cada aula. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com