Sergio Pérez se ha convertido a lo largo de la temporada 2026 con Cadillac en el líder de la escudería, una posición que no tuvo en Red Bull pero que si vivió en Sauber y Racing Point, algo que espera repetir para lograr éxitos en Cadillac con su nuevo acuerdo anunciado ayer hasta el 2029.
Luego de su salida complicada en el 2024 de Red Bull algunos pronosticaban que Checo Pérez no regresaría a la parrilla. Casi dos años después de ese episodio no solo está de vuelta sino además con una extensión asegurado que tiene el tiempo para desarrollar el monoplaza a su gusto.
A pesar de la falta de puntos en este año, algunas escuderías buscaron los servicios del mexicano para contratarlo para el 2027, pero Pérez tiene en claro cuál es su objetivo con Cadillac.
«Podía ir a otra escudería y quizá tener mejores resultados a corto plazo, pero ¿qué me va a cambiar en mi carrera sumar puntos o tener podios?», indicó el mexicano en la zona de medios antes del Gran Premio de México dónde estuvo Motorsport.com.
Para Pérez, las posibilidades de ir a un equipo de punta en este momento no existen y, estar en la parte media es preferible con un proyecto que lo cobije.
«No tengo la oportunidad de estar en un equipo para pelear por campeonato o victorias, entonces no hay nada más motivante en este momento que crear algo nuevo como con Cadillac».
Tras alcanzar múltiples victorias, podios y un subcampeonato mundial, sus palabras reflejan que busca plasmar su huella técnica y cultural en la infraestructura del equipo de General Motors y asumir el liderazgo en el nacimiento de una escudería implica trabajar en el desarrollo del monoplaza, la integración de personal clave y la definición de procesos operativos, una tarea monumental que el mexicano considera la máxima motivación para esta etapa de su carrera.
¿El último contrato de Checo Pérez en la Fórmula 1?
A la par de la ambición técnica por llevar a Cadillac a los primeros planos, el compromiso firmado hasta 2029 perfila la recta final de la trayectoria del tapatío en la categoría reina. A sus 36 años, la exigencia diaria de la F1, los constantes viajes y el estar lejos de su familia tienen un precio que pagar.
«Nunca sabes lo que va a pasar, pero sí lo tengo claro, porque me encanta y es mi pasión y me podría quedar fácilmente 10 años más porque me gusta mucho lo que hago»
«Pero ya llego a una edad y también mis hijos, que es lo principal, van a estar en edades importantes donde quiero pasar mucho más tiempo con ellos, entonces sí tengo claro que estos últimos tres años es mi último contrato». Con información de Motorsport