Una iniciativa entregada al Congreso Nacional propone modificar la integración de las Juntas Receptoras de Votos, mientras Kelvin Aguirre afirma que el modelo pretende limitar conflictos de intereses dentro del proceso electoral.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – ¿Quién debe controlar la mesa donde se recibe, cuenta, registra el voto? Esa pregunta ocupa un espacio creciente dentro del debate de reformas electorales en Honduras.
El exconsejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Kelvin Aguirre, defiende una propuesta de ciudadanización de las Juntas Receptoras de Votos que busca colocar a ciudadanos seleccionados aleatoriamente en tareas fundamentales del proceso electoral.
Según Aguirre, el cambio está pensado para reducir riesgos de manipulación, conflicto de intereses, sesgo político, además de enfrentar el tráfico de credenciales que, según señaló, ha sido una dificultad recurrente.
Un año antes para seleccionar, preparar ciudadanos
El esquema descrito contempla que los integrantes ciudadanos sean escogidos en los centros de votación de los 298 municipios del país con hasta un año de anticipación, permitiendo que reciban capacitación electoral antes de asumir sus funciones.
La propuesta les asignaría responsabilidades decisivas: manejo de la mesa, conteo de votos, llenado de actas.
La selección anticipada pretende, de acuerdo con sus promotores, disminuir la dependencia de nombramientos partidarios de último momento, además de establecer una estructura de capacitación antes de la jornada electoral.
Más de 70 cambios entraron al Congreso
El proyecto forma parte de un paquete de más de 70 reformas elaborado por un grupo de exmagistrados, exconsejeros, exautoridades electorales.
El Congreso Nacional confirmó que recibió la iniciativa el 22 de julio de 2026. Posteriormente, informó que el proyecto fue turnado a la Comisión de Asuntos Electorales para su estudio, dictamen.
Entre sus componentes figura la ciudadanización de las mesas, un asunto que también ha aparecido en otras propuestas discutidas durante el año. En agosto, otro anteproyecto presentado en el Congreso contempló modificaciones relacionadas con las JRV, funcionamiento del CNE, escrutinios especiales, sistemas de transmisión de resultados.
Qué cambiaría para el votante
Para un ciudadano que llega a ejercer el sufragio, la modificación podría resultar poco visible a primera vista, pero afectaría directamente la estructura responsable de recibir su voto, contar las papeletas, registrar los resultados en las actas.
Precisamente por eso, cualquier cambio en las JRV requiere reglas detalladas sobre selección, capacitación, responsabilidades, fiscalización, sustituciones, incompatibilidades, además de mecanismos capaces de garantizar que la independencia buscada no dependa únicamente del método de nombramiento.
Aguirre plantea que la participación ciudadana puede reducir conflictos derivados de que los mismos partidos tengan incidencia directa dentro de las mesas. Esa posición forma parte del argumento de los promotores de la reforma, no constituye por sí misma una conclusión sobre los resultados que tendría el modelo.
La decisión final estará en manos del proceso legislativo. El Congreso deberá definir qué elementos incorpora, modifica o descarta, además de establecer cómo funcionarían en la práctica antes de cualquier futura elección.
La ciudadanización, por tanto, abre una discusión que supera la integración de las mesas: coloca bajo examen la confianza en el conteo, la trazabilidad de las actas, la participación partidaria, el papel directo de la ciudadanía dentro del sistema electoral hondureño. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com