El diputado liberal reclama una nueva etapa de acuerdos políticos para discutir segunda vuelta, integración de mesas, transmisión de resultados, garantías capaces de fortalecer la confianza electoral.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – La reforma electoral hondureña entra en terreno de negociación. El diputado del Partido Liberal, Marlon Lara, sostiene que las fuerzas políticas deben regresar a las mesas de diálogo antes de intentar resolver en el pleno del Congreso Nacional asuntos que requieren consensos amplios, entre ellos la segunda vuelta electoral.
El planteamiento aparece cuando el Congreso comienza a acumular propuestas procedentes de distintos sectores. El 21 de septiembre, representantes de organizaciones de sociedad civil entregaron oficialmente un paquete de reformas a la Presidencia del Congreso, a la Comisión de Asuntos Electorales, tras meses de análisis acompañado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
Segunda vuelta obliga a negociar
Lara recordó que el Partido Liberal ha expresado respaldo al balotaje en distintos momentos, una reforma que necesita 86 votos al modificar disposiciones de rango constitucional.
Esa cifra cambia por completo la dinámica política: ninguna fuerza puede aprobar por sí sola una transformación de ese alcance.
El debate tampoco parte de un consenso previo. El proyecto presentado por el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, planteó modificaciones sobre funcionamiento del CNE, transmisión de resultados, juntas receptoras, escrutinios, pero dejó fuera inicialmente la segunda vuelta.
Desde otra posición dentro del Congreso, dirigentes nacionalistas han expresado reparos frente al balotaje, mientras actores políticos, organizaciones civiles han solicitado discutirlo. La existencia de posiciones distintas convierte el asunto en uno de los componentes políticamente más complejos de la reforma.
El voto también se juega en la confianza
Para Lara, modificar las reglas no debería limitarse a discutir cómo se elige al presidente.
El diputado plantea revisar también la integración de las mesas electorales, los mecanismos de transmisión de resultados, los procedimientos de escrutinio. Su argumento se concentra en aumentar la confianza de los ciudadanos en cada etapa del proceso.
Parte de esos temas coincide con las discusiones que mantienen el Congreso Nacional, el Consejo Nacional Electoral. Entre las alternativas analizadas aparecen cambios en la conformación de las juntas receptoras de votos, tecnología electoral, conteo, responsabilidades dentro del CNE.
El organismo electoral informó además que preparó una opinión técnica sobre algunas propuestas, documento que corresponde analizar al Congreso dentro del proceso legislativo.
La batalla por resultados oportunos
Otro punto señalado por Lara es la necesidad de reducir la incertidumbre provocada cuando los resultados electorales tardan en consolidarse.
El parlamentario sostuvo que las demoras pueden incrementar tensión social, por lo que considera necesario reforzar herramientas institucionales que permitan ofrecer resultados oportunos, confiables.
La Comisión de Asuntos Electorales ha señalado que busca concentrar distintas iniciativas dentro de un paquete común antes de avanzar hacia un dictamen. Eso obliga a procesar proyectos presentados desde el Congreso, criterios técnicos del CNE, propuestas provenientes de sociedad civil.
El llamado de Marlon Lara coloca así una palabra sobre la mesa antes de cualquier votación: consenso.
No determina qué reformas terminarán aprobándose ni garantiza los votos necesarios para los cambios constitucionales. Sí retrata la dimensión del desafío que enfrenta el Congreso: construir reglas electorales capaces de reunir respaldo político suficiente sin perder de vista la confianza ciudadana, la seguridad jurídica, la capacidad operativa del sistema electoral.
Lo pendiente ahora será conocer qué propuestas logran convertirse en dictamen, cuáles consiguen apoyo legislativo, cuáles permanecerán abiertas para una discusión posterior. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com