Desde que se anunció la compra de MotoGP por parte de la empresa de entretenimiento Liberty Media, propietaria también del campeonato del mundo de F1, los promotores del certamen de las dos ruedas no han dudado en adoptar tendencias de su exitoso homónimo de cuatro ruedas, entre ellas el mismo nombre, pasando de la denominación ‘Dorna Sports’ a la más global de ‘MotoGP Sports Entertainment Group’. Esa vía deja claro que el deporte y el entretenimiento van totalmente de la mano en esta aventura.
Un viaje que pasa por nuevos circuitos, cada vez más próximos a los centros de las ciudades, como el de Adelaida o Goiania; en potenciar el VIP Village y la experiencia para los aficionados dispuestos a pagar por ello; en ampliar al máximo el número de nacionalidades de los pilotos; y, entre otros muchos aspectos, en hacer del espectáculo la piedra angular de todo. Incluso llegando a extremos como el que se dio en Brasil, donde hay quien cree que la prueba no debía haberse celebrado al estar al límite en los estándares mínimos de seguridad.
Dentro de esa batería de cambios para hacer crecer el campeonato, los responsables de MotoGP han entendido que una de las medidas que adopta la F1 puede ser plasmada sin excesiva dificultad en el ámbito de las motos: la figura del piloto sustituto permanente.
La sobrecarga de estrés que provoca en los corredores la agenda actual del fin de semana; con un ensayo fundamental, ya el viernes por la tarde; la carrera sprint, el sábado, y la larga, el domingo; ha derivado en un aumento en el número de lesiones. A la de larga duración de Marc Márquez, en 2020, o a la de Jorge Martín, el año pasado, se suman otras bajas no tan prolongadas pero que, del mismo modo, han exigido recurrir a sustitutos
que no siempre han estado al nivel adecuado que se presupone en MotoGP.
Los fabricantes entendieron hace ya tiempo la importancia de los probadores en el desarrollo de sus prototipos. Dani Pedrosa y Pol Espargaró (KTM), Casey Stoner (Ducati y Honda), Aleix Espargaró (Honda) o Andrea Dovizioso (Yamaha), por citar a los más reconocibles, llevan tiempo cumpliendo con un rol que hace menos de 20 años era inexistente.
Partiendo de esta base, el promotor del campeonato quiere ir un poco más allá y está buscando fórmulas, junto con los constructores, para que cada cada fábrica tenga uno o dos pilotos reserva permanentes, que se desplacen a todos los grandes premios y que estén preparados para salir a la pista en caso de que alguno de los titulares no pueda hacerlo. La idea es que esos sustitutos puedan entrar en escena en la escudería oficial, o en alguna de las satélites del fabricante en cuestión.
Un ejemplo reciente que resolvería este nuevo decreto sería el que afectó a Tech3 en la última parada del calendario, en Austin, en la que Maverick Viñales se bajó de la moto el viernes, después de comprobar que su hombro no daba más de sí. Pol Espargaró, probador de KTM y en plena forma, se encontraba en Texas en su faceta de comentarista de TV y hubiera podido correr en su lugar. Sin embargo, ese relevo no se dio, entre otras cosas, porque el de Granollers no disponía de su mono.
Pilotos reserva en F1
En la F1, las cosas están bastante más claras, como refleja la página oficial del propio campeonato. «Los equipos deben estar preparados para adaptarse a cualquier escenario, incluyendo la posibilidad de que uno de sus pilotos principales enferme o sufra una lesión que lo deje fuera de un fin de semana de carrera. La lista de pilotos de reserva debe estar preparada para recurrir a ella en el último momento», se lee en el reglamento, que nombra, uno por uno, los probadores de las escuderías alistadas en este 2026: Fornaroli y Pato O’Ward (McLaren), Fred Vesti (Mercedes), Yuki Tsunoda (Red Bull), Antonio Giovinazzi (Ferrari), Lucas Browning (Williams), Jack Doohan (Haas), Ayumu Iwasa (Racing Bulls) o, entre otros, la pareja Jak Crawford y Stoffel Vandoorne (Aston Martin). Todos con más o menos experiencia pero, la mayoría, reconocibles a ojos del aficionado medio que paga una entrada y no quiere ver coches parados en el garaje.
«Es cierto que MotoGP ha planteado a los fabricantes su deseo de que los equipos cuenten con pilotos reservas en los grandes premios», admitía Davide Tardozzi a Motorsport.com cuando se le preguntó por este tema.
Sin embargo, el veterano team manager de la escudería de Bolonia no lo ve tan fácil. «No creo que sea viable. De momento tenemos cosas por delante más prioritarias que tratar», añadía, probablemente en referencia al aspecto económico que contempla el contrato que discuten actualmente los constructores y el promotor. Tardozzi, curtido en mil batallas, añade un elemento de reflexión contundente en su argumentación, que deja en el aire para que cada uno lo responda:«¿Tu crees que hay once pilotos fuera de esta parrilla con nivel suficiente para competir en MotoGP?». Con información de Motorsport.
