Lionel Messi fue uno de los actores centrales del America Business Forum que se realiza en Miami y reúne en el Kaseya Center a figuras destacadas de la política, el deporte y las finanzas internacionales. El evento, con el presidente estadounidense Donald Trump, el mandatario argentino Javier Milei y la líder opositora venezolana María Corina Machado como expositores, entre otros, tuvo este miércoles la presencia del capitán de la selección argentina.
Entrevistado por Francis Suárez, alcalde de Miami, repasó los hitos y sacrificios en su carrera, habló sobre su rol como inspirador de los jóvenes y hasta se animó a referirse a su rol empresarial. Es que, paralelamente con el desarrollo de su ya legendaria historia como futbolista, construyó una trayectoria como empresario. Por ejemplo, tiene intereses en el Inter Miami, su actual club, participación en una cadena hotelera, en una casa de milanesas que desembarcó en Florida y en una marca de bebida isotónica.
Vestido con un traje gris y camisa blanca, recibió una ovación al pisar el escenario, como si estuviera en el campo de juego. “Tuvimos a muchos invitados especiales hoy, pero con nadie hubo esta reacción”, azuzó Suárez ante la sonrisa del astro. “Muchas gracias por el recibimiento y el cariño”, transmitió el delantero, de 38 años, que fue contundente cuando el alcalde le consultó si “los campeones se hacen o se nacen”.
Las reflexiones que más revuelo causaron fueron las referidas a la selección argentina. Por ejemplo, cuando Suárez le pidió que detallara lo que sintió en el momento en el que recibió la Copa del Mundo en Qatar.
“Explicar las sensaciones de ese momento es difícil. Lo que significó ese título quedó demostrado en cómo lo festejó el país, la necesidad y las ganas que teníamos de que volviera a suceder. Y fue especial, primero porque para un jugador ganar el Mundial es lo máximo, es como que cualquier profesional llegue a lo máximo; después del Mundial no puede pedirse más nada. Y yo había tenido la suerte de haber conseguido todo antes, a nivel individual, a nivel club, la Copa América con la Selección… Y era lo que faltaba, cerrar mi carrera con ese trofeo”, subrayó.
“Por ahí, salvando las distancias, tuve la misma sensación de cuando nacieron mis hijos; una sensación que solo el que logra vivirla puede explicar qué significa. Es tan grande que todo lo que se diga, queda corto”, amplió.
Ahora bien, ¿qué cambió en su vida después de hacer cumbre a nivel futbolístico? “Siempre viví de la misma manera. Sigo queriendo ganar, sigo queriendo conseguir cosas. Y, en el día a día, es todo normal, como lo hacía antes de ser campeón del mundo. Es verdad que la tranquilidad de haberlo conseguido todo a nivel profesional me cambió mucho”, aceptó.
Para llegar a la cima con la Albiceleste, antes debió penar. Con éxitos en juveniles, como el Mundial Sub 20 2005 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos 2008, pero también con sinsabores, como las finales de Copa América perdidas en 2007, 2015 y 2016, y el subcampeonato en Brasil 2014.
“Siempre intenté sacar cosas positivas de todas esas derrotas. Primero, tuve que entender que puede pasar, que en un deporte se gana y se pierde. Después, con mi familia, la gente que me quiere de verdad al lado mío. Así fue toda mi carrera. En los fracasos, esas son las personas fundamentales”, ilustró el lado B de los títulos.
En Florida, Messi confesó que encontró un equilibrio entre la súper exigencia y el hecho de poder estar más cerca de sus hijos, Thiago, Mateo y Ciro, y de su esposa Antonela Roccuzzo. “Disfruto tener la suerte de poder acompañarlos a los entrenamientos, a los partidos, que ellos puedan acompañarme a los partidos. También de pasar más tiempo con Antonela. Los chicos son apasionados, están todos los días con la pelota, jugando”, contó.
La Pulga también habló de su presente en el elenco rosa, con el que firmó un vínculo hasta 2028, y el impacto de su desembarco en la MLS. “El club Inter Miami ayudó a que la ciudad hiciera un cambio en cuanto al impulso que tiene el fútbol, pero también la MLS hizo ese cambio. Tenemos la suerte de jugar en estadios llenos en todos lados, que las ciudades sigan a sus equipos, creo que el fútbol en general ha crecido muchísimo y se refleja cada vez más”, mostró su orgullo, antes de recibir la llave de la ciudad como reconocimiento.
El actual futbolista del Inter Miami, que el sábado buscará avanzar a la siguiente instancia de la MLS ante Nashville, es uno de los referentes deportivos que brindó su testimonio ante el auditorio. El presidente de la FIFA Gianni Infantino, el líder de la Fórmula 1 Stefano Domenicali y las leyendas del tenis Serena Williams y Rafael Nadal son otros de los líderes del mundo del deporte que integraron la agenda. Con información de Infobae.