Lionel Messi: ¿Su último Mundial con Argentina?

A lo largo de su carrera, Lionel Messi ha construido una presencia global que trasciende fronteras. Su imagen y su camiseta se repiten en distintos países, independientemente de la nacionalidad de los aficionados. Aunque su identidad argentina se mantiene como eje central de su trayectoria, el futbolista rosarino ha desarrollado vínculos profundos en los lugares donde ha jugado.

Tras su formación y extensa etapa en el FC Barcelona, donde permaneció hasta 2021, Messi pasó al Paris Saint-Germain. En el club francés disputó dos temporadas marcadas por una relación distante con parte de la afición, situación que el propio jugador reconoció posteriormente como un período complejo, acentuado luego de la final del Mundial de Qatar 2022, en la que Argentina se impuso a Francia.

En 2023, el capitán argentino se trasladó a Estados Unidos para incorporarse al Inter Miami. Desde su llegada, ha manifestado públicamente el respaldo recibido por parte del público en distintas ciudades del país. En 2024, el equipo logró el título de la Major League Soccer, consolidando el impacto deportivo y mediático del jugador en el fútbol estadounidense.

Ya tras varios años en suelo estadounidense, el astro se sentería como en la casa en la cita mundialista que se apróxima, pues la hinchada de su equipo y de los Estados Unidos son un gran aporte para las intenciones del fútbolista.

El antecedente de Maradona en Italia 90

Durante el Mundial de Italia 1990, la selección argentina dirigida por Carlos Bilardo tuvo como principal referencia a Diego Maradona, quien por entonces era la máxima figura del Napoli. El futbolista había llevado al club del sur italiano a conquistar dos títulos de la Serie A, en 1987 y 1990, y la Copa de la UEFA en 1989, logros inéditos que generaron una devoción sin precedentes en la ciudad de Nápoles.

Ese fenómeno, sin embargo, profundizó una histórica división entre el norte y el sur del país. Mientras en Nápoles Maradona era venerado, en otras regiones, especialmente del norte, la relación con el jugador era abiertamente hostil. Esa tensión se reflejó desde el partido inaugural del Mundial, disputado en Milán, donde Argentina cayó 1-0 ante Camerún en medio de silbidos al himno y un clima adverso.

La situación cambió en los siguientes encuentros de la fase de grupos, que se jugaron en el estadio San Paolo de Nápoles. Allí, Argentina venció 2-0 a la Unión Soviética y empató 1-1 con Rumania, con un apoyo mayoritario del público local. El episodio más representativo ocurrió en la semifinal frente a Italia, cuando parte de los hinchas napolitanos, según relatan testigos, comenzó alentando al seleccionado local pero terminó inclinándose por Argentina a medida que avanzaba el partido, en respaldo a Maradona. Con información de eluniversal.com.co

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!