Aunque Canelo Álvarez lo haya conseguido todo a nivel deportivo y económico, siempre hay deudas pendientes. Y más cuando se acostumbró a los fanáticos a ser la cara del boxeo durante tanto tiempo. Con 35 años, el mexicano declaró en 2025 que pensaba retirarse a los 37. Aún tiene dos años para satisfacer a sus seguidores y callar cualquier crítica de sus detractores.
Han pasado cuatro años desde que Dmitry Bivol bajó a Canelo de la nube de las 175 libras. Una victoria sin sombra de duda en la que hizo ver al mexicano como un visitante en la categoría de los semipesados. No obstante, se ha hablado demasiado de una revancha, pero no ha sucedido. Bivol estaba dispuesto a bajar a supermediano, pero el equipo del azteca ha hecho oídos sordos.
Pero la deuda pendiente no es solo cobrar venganza de Bivol, sino demostrar que su paso por la categoría de los semipesados no fue ficticio con el nocaut a un Sergey Kovalev muy cuestionado y además debilitado por la cláusula de rehidratación.
Derrotar a un oponente de alto nivel. Después de acabar con Gennady Golovkin en la trilogía en septiembre de 2022, Canelo no ha derrotado a un oponente élite, de una envergadura recordable. Ni John Ryder, Jermell Charlo, Jaime Munguía, Edgar Berlanga ni Williams Scull alcanzan esa connotación y, cuando por fin había seleccionado a Terence Crawford, un futuro Salón de la Fama, terminó derrotado y sin sus cuatro cinturones.
Enfrentar a David Benavidez. Cuando le preguntaron a Floyd Mayweather sobre Canelo en aquel 2013 dijo “easy work (trabajo fácil)”; Gennady Golovkin le dijo que hizo trampa por el clembuterol en 2018 y lo acusó de no ser un “campeón limpio”; Caleb Plant lo atacó: “motherf—-”; y Billy Joe Saunders dijo que Canelo “ganaba solo porque los jueces estaban siempre de su lado”. Todos ellos tienen una particularidad: enfrentaron a Canelo a pesar de los insultos. No obstante, la explicación que dio el mexicano del por qué no ha querido enfrentarse a Benavidez fue “porque se le acercó de una forma ofensiva”. Benavidez señaló que Canelo le tenía miedo.
El final de Donaire
Nonito Donaire rechazaba la idea de retirarse del boxeo. Pensaba que podía volver a lo más alto, pero chocó con la realidad el 15 de marzo en Yokohama ante Riku Masuda. Donaire terminó partido, sangrando, y su equipo tuvo que tirar la toalla en el octavo asalto. Aunque el filipino no lo quiera aceptar, ya es el final. A los 43 años lo único que le queda es la valentía, porque a sus cualidades boxísticas ya les salieron canas.
Collazo, la joya escondida de Puerto Rico
Es una pena que en el mundo del boxeo pocos conozcan a Oscar Collazo. El boricua es una joya olvidada. Acaba de conseguir su séptima defensa al hilo de su título de peso mínimo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) noqueando en seis asaltos a Jesús Haro. Collazo solo tiene una velocidad: ir hacia el frente quebrando piedras. Toma riesgos y brinda espectáculo. Su misión siempre es el nocaut; por eso posee 11 KOs en sus 14 triunfos. Conocido como ‘El Pupilo’, paga la condena que cargan los pugilistas de las categorías pequeñas. Con información de ESPN.