A Pep Guardiola sus ‘ataques de entrenador’ en partidos importantes le han costado derrotas, eliminatorias e incluso títulos. Al más galardonado de las últimas décadas, revolucionario de este deporte y, sin ningún lugar a dudas con un puesto de honor en el olimpo del fútbol -y en la conversación por ser el mejor de la historia-, a veces le ha perjudicado intentar ir un punto más allá en determinados encuentros, como el del miércoles en el Santiago Bernabéu.
Guardiola publicó contra el Real Madrid una alineación inesperada. Se salió de los esquemas para sorprender a los blancos y salió escaldado. Sus tres pecados fueron poner a Abdukodir Khusanov en el lateral derecho para frenar a Vinícius Júnior, dejar en el banquillo a Rayan Ait-Nouri y poner a Nico O’Reilly de lateral y jugar con Savinho de extremo.
Aún pesa la baja de Kyle
La primera decisión, la del uzbeko, responde a un error de planificación del City desde verano y repetido más tarde en el mercado invernal. Ante la marcha de Kyle Walker, decidieron no fichar a un lateral derecho. Se aventuraron toda la temporada con Matheus Nunes y Rico Lewis, dos centrocampistas reconvertidos a lateral. Esta es una opción buena para añadir un mediocentro más cuando los equipos se le encierran, pero a la hora de defender y en las transiciones no funciona. Como Guardiola no se fiaba de Nunes y mucho menos de Lewis, jugó con Khusanov, y no resultó. El uzbeko, que es central, es demasiado blando, sobre todo si se le saca de posición.
El problema con O’Reilly es parecido. Ataca mucho mejor de lo que defiende, por eso ya es prácticamente un interior en este equipo. El mejor City esta campaña se ha visto con el ya internacional inglés en el centro del campo, no en el lateral, donde el favorito era Ait-Nouri. La decisión de incluir a O’Reilly en la banda se desmontó en cuanto Fede Valverde le ganó la espalda en el 1-0.
Y el último error fue Savinho, un futbolista prácticamente descartado esta temporada y que si no se fue al Tottenham Hotspur en verano es porque los ‘Spurs’ no ofrecieron los 50 millones que pedía el City. El brasileño venía de dos meses casi sin participar por un problema muscular, jugó unos minutos contra el Leeds United, fue titular en FA Cup contra el Newcastle United -con gol incluido- y Guardiola pensó que estaba listo para atacar a los laterales del Real Madrid. Craso error. Además, la titularidad de Savinho en banda obligó a Antoine Semenyo, la mejor referencia en ataque del equipo por detrás de Erling Haaland, a jugar en la mediapunta. Ahí, el ghanés, estuvo perdido.
Una mínima esperanza
La vuelta dirimirá hasta qué punto este posicionamiento fue letal. El penalti fallado por Vinícius da un hilo de esperanza al City, que propondrá un partido muy diferente en el Etihad Stadium y tendrá sus opciones de asirse a la eliminatoria.
De no hacerlo, este partido quedará en esa lista de errores tácticos que Guardiola ha atesorado a lo largo de los años -obviamente compaginados con grandísimos aciertos, como la irrupción de Leo Messi como falso ‘nueve’-.
Los fallos más graves, la vuelta de semifinales de la Champions League 2013-2014, cuando dio varias vueltas a la alineación y se inmoló con un 4-2-4 que destrozaron Gareth Bale y Cristiano Ronaldo con un 0-4 y la final de la Champions en 2021, cuando decidió salir sin un mediocentro defensivo contra el Chelsea pese a no haberlo hecho en toda la temporada. Sentó a Rodrigo Hernández y a Fernandinho y jugó con Ilkay Gündogan, Bernardo Silva y Phil Foden en el medio. Naufragó contra los ‘Blues’, que levantaron su segunda Copa de Europa. Con información de EFE.