Costa Rica declara alerta roja por El Niño en el Pacífico Norte

La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) amplió los estados de alerta roja, naranja y amarilla en diferentes regiones de Costa Rica, ante la consolidación del fenómeno de El Niño, que está provocando importantes déficits de lluvia y afectaciones en sectores productivos del país.

La decisión se fundamenta en los informes del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), que confirman que el fenómeno climático mantiene una intensidad catalogada como “muy fuerte”, debido al calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial.

Según la alerta oficial N.º 0037-26, El Niño se encuentra presente desde junio de 2026 y sus efectos se reflejan en una distribución irregular de las precipitaciones, particularmente entre las regiones del Pacífico y el Caribe.

Entre enero y septiembre, el Pacífico Norte acumuló un déficit de lluvias del 43%, seguido por el Pacífico Central, con un 37%, el Pacífico Sur, con un 27%, y el Valle Central, con un 20% menos de precipitaciones respecto a los valores normales.

La situación resulta todavía más crítica en algunas localidades, como Cañas, Guanacaste, donde se registra una disminución de las lluvias de hasta el 63%.

¿Cuáles zonas están bajo alerta roja, naranja y amarilla?

La CNE estableció diferentes niveles de alerta considerando las condiciones climáticas y los posibles impactos del fenómeno.

Alerta roja: Comprende los cantones guanacastecos de Abangares, Bagaces, Cañas, Carrillo, Hojancha, La Cruz, Liberia, Nandayure, Nicoya y Santa Cruz. También incluye los distritos de Paquera, Cóbano y Lepanto, así como la franja marítima de 12 millas náuticas frente a toda la costa del Pacífico costarricense.

Alerta naranja: Abarca Tilarán, además de Puntarenas, Esparza, Montes de Oro, Monteverde, Orotina, San Mateo, Garabito, Parrita y Quepos. En esta categoría también se encuentran los cantones de Dota, Tarrazú y León Cortés, pertenecientes a la Zona de los Santos.

Alerta amarilla: Incluye cantones del Pacífico Sur, como Pérez Zeledón, Buenos Aires, Coto Brus, Osa, Puerto Jiménez, Golfito y Corredores, además de numerosas localidades del Valle Central, entre ellas San José, Cartago, Alajuela, Heredia, Aserrí, Acosta, Mora, Desamparados, Escazú y La Unión.

Las alertas responden principalmente a los efectos de la sequía meteorológica y la distribución irregular de las lluvias, y no significan que todas las regiones enfrenten las mismas condiciones.

El Niño alcanza una intensidad muy fuerte

Los análisis meteorológicos indican que durante los últimos cinco meses las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial han mantenido valores extraordinariamente elevados.

El indicador trimestral más reciente alcanzó una anomalía de +2,2 °C, superando el umbral de +2,0 °C utilizado para clasificar el fenómeno como “muy fuerte”.

Además, en las aguas del Pacífico costarricense se han registrado temperaturas superficiales superiores en 1,5 °C a los valores climatológicos habituales durante los últimos tres meses.

Según el IMN, esta intensidad podría mantenerse entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

No obstante, la clasificación de intensidad se refiere al calentamiento oceánico y no representa directamente la magnitud de los daños que podrían experimentar las distintas comunidades.

Mientras el Pacífico enfrenta sequía, el Caribe registra lluvias superiores a lo normal

El comportamiento climático presenta contrastes importantes entre ambas vertientes del país.

Mientras las regiones del Pacífico y el Valle Central mantienen condiciones de sequía meteorológica, el Caribe Norte registra un excedente de precipitaciones del 39%, seguido por el Caribe Sur, con 25%, y la Zona Norte Oriental, con 29%.

En sectores específicos de Limón, los acumulados de lluvia incluso han superado en un 70% los valores habituales.

La CNE informó que la Zona Norte Occidental salió de la condición de sequía meteorológica, gracias a la recuperación sostenida de las precipitaciones.

Pese al déficit registrado en otras regiones, las autoridades advirtieron que pueden presentarse episodios de lluvias intensas en cualquier momento, debido a fenómenos atmosféricos puntuales.

Autoridades solicitan activar medidas preventivas

Ante este panorama, la CNE solicitó a las instituciones públicas, comités de emergencia y organizaciones vinculadas con la gestión del riesgo fortalecer sus planes de contingencia.

Entre las principales recomendaciones destacan la vigilancia de las condiciones climáticas, la revisión de protocolos de emergencia y la movilización preventiva de recursos en aquellas regiones donde los impactos puedan intensificarse.

La institución también pidió prestar atención a los posibles efectos sobre los servicios esenciales y las actividades productivas, así como mantener una comunicación constante con las autoridades nacionales.

La ampliación de las alertas permanecerá como parte de las medidas de respuesta y preparación ante la evolución de El Niño durante los próximos meses, mientras las autoridades meteorológicas continúan evaluando su intensidad y comportamiento en el territorio costarricense. Con información de Infobae

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