Los Laureles alcanza 32 % mientras La Concepción supera 25 %. La capital necesita recuperar sus reservas al mismo tiempo que vigila cientos de comunidades vulnerables ante las lluvias.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – La capital hondureña necesita que sus principales represas alcancen al menos 40 % de almacenamiento antes de abrir la puerta a un alivio sostenido en los racionamientos de agua, de acuerdo con lo informado por el alcalde Juan Diego Zelaya.
El dato pone dimensión a una crisis que todavía golpea directamente a los hogares: aunque las lluvias han permitido una recuperación parcial, Los Laureles registra 32 % de capacidad y La Concepción ya se encuentra por encima de 25 %, niveles que aún obligan a preservar las reservas.
Una ciudad pendiente del nivel de sus represas
Cada punto porcentual ganado en Los Laureles y La Concepción se ha convertido en una variable decisiva para Tegucigalpa.
Durante septiembre, los niveles de ambos embalses descendieron hasta márgenes críticos. El 23 de septiembre, por ejemplo, un reporte de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento situaba La Concepción en 24.48 % y Los Laureles en 26.90 %.
Días después comenzaron a registrarse incrementos, especialmente en Los Laureles, demostrando el efecto de las lluvias, aunque todavía lejos de una recuperación completa.
El escenario explica por qué las autoridades mantienen restricciones pese a las precipitaciones: la prioridad consiste en evitar que una mejora momentánea comprometa las reservas que la capital necesitará durante la siguiente temporada seca.
Familias continúan dependiendo del racionamiento
Para los hogares afectados, el problema rebasa las estadísticas hidrológicas.
La disponibilidad limitada obliga a almacenar agua, modificar rutinas domésticas y administrar el recurso entre un suministro y el siguiente. Durante septiembre, la distribución llegó a ampliarse de nueve a 12 días en el marco de la emergencia.
Mientras persista esa condición, la Alcaldía continuará entregando agua gratuitamente y trabajando en pozos como mecanismos complementarios.
Zelaya insistió en que el ahorro ciudadano seguirá siendo indispensable. El comportamiento de las reservas durante las próximas semanas determinará cuánto margen tendrá la capital para enfrentar los meses posteriores.
De la escasez al riesgo por lluvias
La capital vive además una contradicción que evidencia su vulnerabilidad.
Necesita lluvias para recuperar las fuentes de abastecimiento, pero esas mismas precipitaciones pueden convertirse en amenaza para más de 700 barrios y colonias ubicados en zonas de riesgo.
Las autoridades municipales han pedido activar los comités de emergencia, identificar rutas de evacuación y conocer anticipadamente los albergues disponibles.
La Alcaldía cuenta con más de 300 albergues susceptibles de habilitación dependiendo de la intensidad de las lluvias y de las emergencias que puedan producirse.
La prevención cobra especial peso porque una recuperación hídrica favorable puede coexistir con inundaciones, deslizamientos y evacuaciones en diferentes puntos del Distrito Central.
San José busca cambiar el horizonte del agua
Más allá de la emergencia inmediata, la infraestructura será determinante para modificar el futuro del abastecimiento.
La represa San José registra entre 52 y 53 % de avance, de acuerdo con Zelaya, quien sitúa en 2028 la entrada del proyecto a su etapa de conclusión.
La documentación oficial relacionada con la obra establece el 15 de diciembre de 2027 como fecha contractual de finalización del proyecto, acompañada por un período posterior destinado a pruebas y supervisión que alcanza enero de 2028.
La expectativa municipal es que su operación permita incorporar al sistema sectores que actualmente no cuentan con agua potable directamente en sus viviendas.
Tegucigalpa tiene así dos relojes avanzando al mismo tiempo: uno marca cuánto tardarán las represas actuales en alcanzar niveles que permitan reducir los racionamientos; el otro mide cuánto falta para disponer de nueva infraestructura capaz de disminuir estructuralmente la vulnerabilidad hídrica de la capital. —Redacción Bruce Villatoro CEO DiarioHouse.Com