Tegucigalpa, Honduras.- La situación alimentaria se vuelve cada vez más difícil para miles de familias del Corredor Seco de Honduras, donde el 79.8 % de los hogares tiene una capacidad limitada o nula para comprar más alimentos, según un diagnóstico de World Vision.
El estudio incluyó a 226 hogares hondureños de una muestra de 698 familias agrícolas de Honduras, Guatemala y El Salvador. La información fue recopilada entre junio y julio de 2026, principalmente en comunidades rurales dedicadas a la agricultura de subsistencia.
Uno de los principales problemas identificados es el deterioro de la producción agrícola. En Honduras, el 81.9 % de los hogares redujo o dejó de utilizar al menos un insumo agrícola, situación relacionada con el aumento del precio y las dificultades para adquirir fertilizantes.
A nivel regional, el 85.5 % de los hogares reportó algún daño en su producción, mientras que el 98.2 % señaló que los alimentos son más caros. El escenario está marcado por los efectos del fenómeno de El Niño 2026-2027, además del incremento en los costos de producción y transporte.
La niñez, entre las más afectadas
La alimentación de niñas, niños y adolescentes representa una de las principales preocupaciones. El diagnóstico señala que el 32.1 % de los hogares presenta señales de deterioro en la alimentación infantil, mientras que el 26.4 % ya ha reducido las porciones de comida.
En los hogares hondureños, el consumo promedio alcanza apenas 3.6 de los ocho grupos de alimentos considerados en el estudio, una situación que evidencia las limitaciones para mantener una dieta variada.
Además, el 49 % de las familias hondureñas acumula entre seis y nueve señales de vulnerabilidad simultáneamente, frente al 30 % registrado en la muestra regional.
World Vision advirtió que la capacidad de las familias para enfrentar la situación se está reduciendo y llamó a fortalecer las acciones de apoyo antes de que aumente el impacto sobre la niñez.
Por otra parte, estimaciones de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF) ubican en 1.8 millones las personas en crisis alimentaria en Honduras entre agosto y octubre de 2026.
El diagnóstico también revela que el 72.6 % de los hogares de la región prevé que tendrá que comprar más alimentos de lo habitual, mientras que en Honduras la proporción con capacidad de compra limitada o nula llega al 79.8 %.
La falta de recursos coloca a las familias ante decisiones difíciles entre invertir en la próxima cosecha o garantizar la comida del día, mientras la crisis productiva y el encarecimiento de los alimentos continúan presionando la economía de los hogares. Redacción Laura V