La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, prepara una visita a El Salvador para reunirse con el presidente Nayib Bukele en un momento en que su Gobierno busca respuestas frente al avance del crimen organizado. El encuentro, tendrá como eje la seguridad ciudadana y las acciones contra las organizaciones criminales transnacionales.
Fujimori anunció que recibió una invitación de Bukele para viajar al país centroamericano y confirmó su visita para el próximo 29 de octubre. La mandataria dio a conocer la información durante una transmisión en vivo en TikTok, en la que participó el ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Espá.
“Hemos recibido la invitación del presidente Bukele para que, a finales del mes de octubre, podamos ir a visitar El Salvador”, afirmó la jefa de Estado. Fujimori señaló que aún no podía adelantar mayores detalles sobre el programa oficial del viaje.
Espá confirmó después que la cita entre ambos presidentes quedó fijada para el 29 de octubre. El canciller indicó que la agenda continúa en preparación mediante contactos diplomáticos entre Perú y El Salvador, por lo que el contenido final del encuentro aún no se ha difundido.
En los últimos meses, al menos dos presidentes han mostrado interés directo en conocer las medidas de seguridad aplicadas en El Salvador. El presidente de Chile, José Antonio Kast, visitó el país el 30 de enero de 2026, cuando aún era presidente electo, y luego autoridades de ambas naciones abordaron una agenda de cooperación que incluyó el intercambio de experiencias en seguridad. A ese interés se sumó la presidenta Fujimori.
También llegaron al país una delegación de empresarios bolivianos, que destacó el clima de seguridad como uno de los factores para evaluar inversiones, y una misión parlamentaria francesa, cuyos integrantes conocieron los avances que el Gobierno salvadoreño atribuye a sus políticas de seguridad pública.
La seguridad ciudadana será el tema central del encuentro
El ministro de Relaciones Exteriores señaló que la reunión se concentrará en la seguridad ciudadana y en la lucha contra estructuras criminales que operan en varios países de la región. Según explicó, el Gobierno peruano busca conocer la experiencia salvadoreña frente a las pandillas y otras organizaciones delictivas.
“El tema principal es la seguridad ciudadana y la lucha contra organizaciones criminales transnacionales”, sostuvo Espá. También dijo que Bukele podrá compartir las medidas aplicadas por su administración y los resultados que atribuye a esa estrategia.
La visita incluirá el interés de la delegación peruana por conocer el modelo de seguridad y el sistema penitenciario desarrollados en El Salvador. El Gobierno de Bukele ha dado prioridad a la persecución de pandillas, las detenciones masivas y la construcción de infraestructura carcelaria, en una política que ha situado la seguridad como uno de los principales asuntos de su gestión.
Por parte de Perú, el canciller anticipó que Fujimori expondrá la experiencia del país en el combate contra grupos armados como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). El intercambio buscará abordar los desafíos de las organizaciones que, según Espá, actúan sin respetar fronteras nacionales.
Perú busca respuestas ante el avance del crimen organizado
El anuncio ocurre en un escenario marcado por la preocupación de los peruanos ante la expansión de extorsiones, amenazas y ataques contra comerciantes y empresarios. Durante su campaña electoral, Fujimori planteó la promesa de recuperar el orden frente a la inseguridad y el crecimiento de las redes criminales.
La presidenta ha sostenido que su administración requiere respaldo político, herramientas e información para enfrentar la delincuencia organizada. En ese marco, ha señalado la necesidad de ampliar la cooperación internacional contra grupos que operan entre distintos países.
La agenda de la visita también se vincula con los planes de reforma penitenciaria en Perú. El Ejecutivo evalúa la construcción de nuevas cárceles como parte de una estrategia para reducir el hacinamiento. El sistema penitenciario peruano alberga cerca de 100 mil presos, pese a que su capacidad está calculada para alrededor de 40 mil personas.
La salida de Fujimori del país deberá contar previamente con la autorización de la Cámara de Senadores. Una vez que las cancillerías concluyan la elaboración de la agenda, el Gobierno peruano prevé informar los detalles de la reunión en territorio salvadoreño. Con información de Infobae