Alerta empresarial: más de 1,400 negocios cerraron en Honduras

Tegucigalpa, Honduras.- El sector empresarial hondureño enfrenta un escenario cada vez más complicado. Registros del Servicio de Administración de Rentas (SAR) contabilizan 1,483 cierres de empresas formalizados entre 2022 y agosto de 2026, mientras representantes de las mipymes sostienen que la cifra real podría ser mucho mayor.

Los departamentos de Francisco Morazán, Cortés y Comayagua figuran entre los territorios con mayor cantidad de cierres registrados ante la administración tributaria.

Solo durante 2026, hasta el 14 de agosto, el SAR reportaba 234 empresas que habían cesado operaciones, correspondientes a diferentes sectores de la economía.

Comercio, restaurantes e industrias sienten la presión

La ola de cierres alcanza actividades como comercio, manufactura, transporte, servicios financieros, restaurantes, alojamiento, bienes raíces, servicios profesionales y atención sanitaria, entre otras.

El sector gastronómico tampoco escapa a las dificultades. Empresarios estiman que más de 50 restaurantes y cafeterías han cerrado sus puertas en 2026, principalmente por el aumento de los costos necesarios para mantener sus operaciones.

Entre las principales dificultades señaladas por el sector privado aparecen el precio de la energía eléctrica, los cortes de electricidad, los combustibles, los alquileres y el encarecimiento de productos básicos.

Los cierres aumentan desde 2022

Los registros del SAR muestran que 352 empresas cerraron en 2022, mientras que en 2023 se contabilizaron 562. Para 2024 fueron reportados 277 cierres y hasta junio de 2025 se registraban 58.

Con los 234 cierres contabilizados hasta agosto de 2026, el acumulado llega a 1,483 empresas que formalizaron su salida del mercado ante el SAR.

No obstante, las autoridades tributarias advierten que estos registros solamente incluyen a los contribuyentes que completaron oficialmente el procedimiento de cierre.

La legislación establece que los propietarios deben comunicar el cese definitivo de operaciones dentro de los 60 días calendario posteriores al cierre. También existe la opción de solicitar una suspensión temporal de obligaciones cuando la actividad empresarial se detiene por un período determinado.

Mipymes alertan por miles de cierres

El panorama podría ser todavía más preocupante entre los pequeños negocios. Efraín Rodríguez, representante del sector mipyme, estima que más de 6,000 microempresas habrían cerrado durante el primer semestre de 2026, lo que podría traducirse en alrededor de 20,000 empleos afectados.

Según el dirigente, la cifra incluso podría ser superior debido a que muchos pequeños empresarios abandonan sus actividades sin realizar formalmente el trámite de cierre ante el SAR.

Los altos costos de operación y los reducidos márgenes de ganancia estarían colocando a numerosos emprendimientos al borde de la desaparición.

La informalidad se convierte en refugio

Ante la pérdida de empleos y el cierre de negocios formales, miles de hondureños recurren al emprendimiento informal como alternativa para generar ingresos.

Muchos pequeños negocios comienzan desde viviendas o espacios públicos para reducir gastos relacionados con alquileres, permisos y otras obligaciones de la formalidad.

Sin embargo, especialistas advierten que una buena parte de estos emprendimientos son negocios de subsistencia, con escasas posibilidades de crecimiento y limitada capacidad para crear nuevos empleos.

Los datos laborales reflejan el desafío: al cierre de 2025 había 915,222 cotizantes a la seguridad social frente a más de cuatro millones de personas ocupadas, dejando a millones de trabajadores fuera de este sistema de protección.

La informalidad laboral ronda el 78 % y tiene una fuerte presencia en sectores como comercio, manufactura, agricultura y construcción.

Cuatro de cada cinco empresas no logran sobrevivir

Santiago Herrera, gerente de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), señala que las cifras oficiales tampoco reflejan completamente la magnitud del problema, debido a las dificultades que algunos contribuyentes enfrentan para completar el proceso de cierre.

Herrera advierte que cuatro de cada cinco empresas creadas en Honduras desaparecen durante sus primeros años, una situación que afecta especialmente a pequeños negocios familiares.

Desde el sector empresarial se plantean medidas como simplificar los trámites municipales, mejorar las condiciones para invertir, ampliar el acceso al financiamiento y facilitar la formalización de los pequeños negocios.

El cierre de empresas representa además un desafío para el empleo nacional: menos negocios formales significan menos oportunidades laborales, mientras la informalidad continúa creciendo. Redacción Laura V

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!