Designada señala choque ideológico detrás del bloqueo a reforma energética

María Antonieta Mejía advierte que la confrontación política está desplazando el debate sobre las pérdidas de la estatal eléctrica. La funcionaria insiste en que reformar su administración no significa privatizarla.

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Mientras las pérdidas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúan presionando las finanzas públicas, el debate para reformar su modelo de administración enfrenta una barrera que, según la designada presidencial María Antonieta Mejía, tiene origen ideológico dentro del Congreso Nacional.

El planteamiento introduce una pregunta incómoda dentro de la discusión energética: cuánto le cuesta al país mantener el debate concentrado en posiciones políticas mientras permanece pendiente la búsqueda de mecanismos para reducir las pérdidas de la empresa estatal.

Mejía considera que parte de la resistencia surgió ante señalamientos de que las reformas abrirían una ruta para vender la ENEE. La designada presidencial descartó esa interpretación.

“La traba está en la ideología, personalmente. Hablaban de que se iba a vender la ENEE, pero la empresa sigue siendo del Estado y de todos los hondureños. Quien rige la política pública en materia de energía es el Estado de Honduras”, afirmó.

Las pérdidas colocan presión sobre otras prioridades

El debate adquiere una dimensión mayor cuando se observa desde las finanzas públicas.

Según Mejía, reducir las pérdidas permitiría disminuir los recursos que el Estado debe destinar para cubrir el agujero financiero de la ENEE. Ese dinero podría utilizarse para atender otras necesidades del país.

La funcionaria mencionó entre ellas la construcción de mejores escuelas, infraestructura digital y otros proyectos de inversión pública.

Su argumento desplaza la discusión desde la propiedad de la empresa hacia una interrogante de fondo: cuánto desarrollo deja de financiar Honduras mientras parte de sus recursos debe utilizarse para sostener las pérdidas de la estatal eléctrica.

“El debate no debe ser político. La conciencia que debe ejercerse en el tema energético es cómo frenar las pérdidas para que esos recursos se destinen a la inversión pública: mejores escuelas, infraestructura digital y proyectos que beneficien a la población”, declaró.

Una reforma bajo sospecha política

La controversia revela el desafío que enfrenta cualquier intento de modificar el funcionamiento de la ENEE: separar una reforma administrativa de la percepción de privatización.

Mejía insiste en que ambas cosas son diferentes.

De acuerdo con su explicación, la empresa permanecería en manos del Estado, mientras los cambios estarían dirigidos a modificar un modelo de gestión que, desde su perspectiva, ha fracasado.

La discusión adquiere especial importancia porque cualquier reforma tendrá que construir suficiente confianza política para demostrar que una búsqueda de eficiencia administrativa no representa automáticamente una transferencia de la empresa hacia manos privadas.

Congreso enfrenta la responsabilidad del consenso

El llamado de la designada presidencial apunta ahora hacia un debate técnico.

Eso implica discutir el funcionamiento de la ENEE, sus pérdidas, su eficiencia administrativa y la forma en que sus problemas financieros repercuten sobre la capacidad del Estado para invertir en otros sectores.

La controversia también deja una responsabilidad sobre quienes participan en el debate legislativo: presentar con claridad cuáles modificaciones respaldan, cuáles rechazan y bajo qué argumentos técnicos.

Para los hondureños, el asunto no termina en la estructura de una empresa estatal. Si las pérdidas requieren recursos públicos para ser cubiertas, el impacto alcanza indirectamente otras necesidades que también dependen del presupuesto nacional.

La reforma de la ENEE seguirá siendo un punto de tensión mientras no exista claridad suficiente sobre el modelo que se pretende construir. El reto será transformar una discusión dominada por desconfianza política en una decisión capaz de proteger el carácter estatal de la empresa, reducir pérdidas y demostrar beneficios concretos para Honduras.

Texto social: La ENEE está nuevamente bajo presión. María Antonieta Mejía señala que el choque ideológico en el Congreso frena las reformas mientras recursos públicos continúan destinados a cubrir pérdidas que podrían limitar inversión en otras prioridades nacionales. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

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