La capital mantiene distribución aproximadamente cada nueve días y podría enfrentar intervalos de hasta dos semanas. En medio de la presión, la Alcaldía busca reducir sus pagos bancarios y ganar capacidad financiera para atacar la emergencia.
Tegucigalpa, Honduras | DiarioHouse.Com – Menos dinero para la deuda y más recursos disponibles para enfrentar la falta de agua. Esa es la apuesta que coloca sobre la mesa la AMDC, que busca liberar aproximadamente L720 millones cada año mediante una reestructuración de sus compromisos financieros.
El alcalde Juan Diego Zelaya sostiene que los pagos mensuales de capital e intereses podrían bajar desde unos L110 millones hasta aproximadamente L50 millones.
Ese recorte dejaría cerca de L60 millones mensuales disponibles en momentos en que Tegucigalpa enfrenta una de sus mayores presiones: reservas de agua en descenso y racionamientos que condicionan la vida cotidiana.
De nueve días a dos semanas
El dato más inmediato está en el calendario.
Actualmente, la distribución de agua se mantiene aproximadamente cada nueve días, según la información ofrecida por el alcalde.
Pero existe un escenario más complicado: si la represa Concepción baja al 20 %, el período de espera podría ampliarse hasta dos semanas.
Eso significa más almacenamiento dentro de las viviendas, mayor dependencia de proveedores privados y presión adicional para barrios donde recibir agua ya se convierte en una carrera contra el calendario.
L60 millones mensuales buscan cambiar el panorama
La autorización otorgada por el Congreso Nacional permite a la municipalidad avanzar con una reestructuración de deuda y contemplar la emisión de bonos municipales sin garantía soberana.
La Alcaldía pretende utilizar el eventual ahorro para atender la emergencia hídrica y avanzar en infraestructura, incluida la represa San José.
La cifra impresiona: L720 millones anuales.
Pero la velocidad de la crisis obliga a una pregunta inevitable: qué parte de esos recursos podría transformarse rápidamente en capacidad adicional de abastecimiento y qué proyectos necesitarán plazos más largos.
Cinco pozos entran en escena
Mientras la estructura financiera avanza, la AMDC y UMAPS trabajan en cinco pozos ubicados en la colonia Satélite.
Según Zelaya, podrían garantizar suministro para entre 800 y 900 viviendas durante los períodos de racionamiento.
Son soluciones que buscan sumar agua donde cada nueva fuente cuenta, aunque la magnitud de la crisis exige respuestas que alcancen progresivamente a más sectores de la capital.
Pipas más caras elevan la presión
El mercado privado ya refleja el desequilibrio.
Pipas que antes rondaban los L1,300 estarían costando actualmente entre L1,800 y L2,000, mientras algunos barriles han pasado de aproximadamente L50 a valores entre L80 y L100, de acuerdo con Zelaya.
Ante las denuncias, la municipalidad prepara un informe para coordinar acciones con autoridades de protección al consumidor frente a posibles abusos.
La preocupación tampoco es marginal dentro de los reportes ciudadanos. De aproximadamente 66,000 casos ingresados en “AMDC en tus manos”, cerca del 60 % estaría relacionado con agua potable, según la estimación municipal.
Ese porcentaje resume la urgencia mejor que cualquier discurso: el agua domina las preocupaciones de una capital que necesita respuestas inmediatas y soluciones estructurales.
La reestructuración de deuda puede abrir espacio en las cuentas de la Alcaldía. Ahora el reto será demostrar cuánto de ese espacio financiero puede convertirse en más agua, obras terminadas y menos días de espera para los hogares del Distrito Central. —Redacción Wendoly V. DiarioHouse.Com