El evento magno del deporte estadounidense, la Super Bowl, se ha convertido en una fecha marcada en el calendario mundial. Un acontecimiento deportivo que, lejos de ser únicamente la gran final del fútbol americano profesional, acapara todas las cámaras por su ya archiconocido espectáculo del descanso, que en esta edición contará con la participación de Bad Bunny.
Por ello, los anuncios que se emitirán durante el encuentro se han convertido en una auténtica mina de oro para las empresas que buscan exposición, aunque para ello tengan que desembolsar cifras astronómicas. Según el responsable global de publicidad de la cadena NBC, los precios de los anuncios de la Super Bowl habrían batido un nuevo récord hasta alcanzar los 10 millones de dólares (8,3 millones de euros). El año pasado el precio medio fue de unos ocho millones de dólares por cada anuncio.
La NFL continúa ganando terreno entre los anunciantes y destaca con creces entre la avalancha de grandes eventos deportivos que se celebran este año, afirmó Mark Marshall, de NBCUniversal. Los precios de un anuncio de 30 segundos durante la Super Bowl se sitúan de media en los 8 millones de dólares (6,7 millones de euros), una cifra similar al récord alcanzado el año pasado.
“No hay nada que genere tanta notoriedad como la Super Bowl, y por eso creo que las marcas siguen apostando por ella”, explicó Marshall. Los aficionados que opten por ver el partido en streaming a través de la plataforma Peacock de NBC verán anuncios distintos a los de la emisión tradicional. Marshall detalló que alrededor del 10% de los anuncios de la Super Bowl se destinaron a anunciantes locales, aunque en Peacock se vendieron con una rebaja respecto a los espacios emitidos por televisión. “Es una buena forma de que los profesionales del marketing entren en el juego sin pagar el precio completo y, aun así, alcancen una audiencia nacional”, señaló.
El intenso calendario deportivo de este año podría terminar por llevar a las empresas a controlar su gasto publicitario, según Ruben Schreurs, consejero delegado de Ebiquity, una consultora con sede en Londres que asegura que 75 de los 100 principales anunciantes del mundo son clientes suyos. “Habrá algunas marcas que tendrán que equilibrar sus inversiones este año entre la Super Bowl y el Mundial”, afirmó en una entrevista. Aun así, no faltan compañías dispuestas a pagar millones de dólares por un espacio en el evento con el que lograr anuncios de gran impacto.
La Super Bowl del año pasado fue el evento más visto en la historia de la televisión estadounidense, con 128 millones de personas sintonizando la retransmisión para ver cómo los Philadelphia Eagles se imponían a los Kansas City Chiefs. Con información de ElPaísUS